El fichaje de Jonathan Pereira ha resultado ser todo un acierto. El pequeño atacante verdiblanco ejemplifica todo lo que se percibe en el entorno verdiblanco desde que se superó al Cartagena y el equipo se reenganchó a la lucha por el ascenso. La ilusión del último que llega contagiada a toda la parroquia bética a través los resultados.
Porque Pereira tiene buena parte de culpa del resurgir verdiblanco, cuota que comparte con Víctor Fernández y con el resto de un plantel, ahora sí, convencido de que son el mejor equipo de la categoría y de que el ascenso no es una opción, es una obligación.
Los números de Pereira cantan por sí solos. Lleva cuatro goles en seis partidos como titular... y eso que en Cartagena le quitaron un tanto legal a todas luces. Todo en 506 minutos, a un promedio de un gol cada 127 minutos. Sólo ‘Chupete’ Suazo se acerca a sus guarismos, pero necesita 50 minutos más que el gallego del Betis para sumar un tanto. La comparación con otro de los nombres que sonó para reforzar al Betis en verano, el ahora getafense Miku, es, efectivamente, odiosa. Cero goles en cinco partidos. Los ocho millones del atlético Salvio escandalizan -ha jugado 28 minutos de Ligasi se comparan con los tres y medio que el Betis pagó al Villarreal por el delantero gallego.