Si durante el pasado verano Beñat Etxebarría fue uno de los grandes protagonistas verdiblancos, en este arranque de la competición lo está siendo aún más si cabe. De hecho, el de Igorre no sólo es titular indiscutible en las filas heliopolitanas, sino que ha participado activamente en cuatro de los ocho goles que el equipo ha logrado hasta la fecha.
Así, de sus botas nació el primer tanto del curso, asistiendo a Rubén Castro en San Mamés, donde él, incluso, firmó el tercer ‘chicharro’ bético. Ya en la segunda jornada, frente al Rayo, una falta botada por él fue aprovechada por Molina para marcar, situación que, con Paulao como protagonista, se repitió de nuevo el pasado sábado, ante el Espanyol.
Pólvora en todas las parcelas
Además de la ayuda inestimable de Beñat a la hora de encarar portería, en el Betis, los goles no son patrimonio exclusivo de los delanteros. De hecho, han hecho falta sólo cuatro jornadas de Liga para que marquen futbolistas de todas las líneas, a excepción de la portería.
En este sentido, y como resulta lógico, la mayor parte de los ocho tantos que han logrado los verdiblancos han salido de las botas de la gente de ataque. Así, Jorge Molina es el ‘Pichichi’ del equipo con tres ‘chicharros’, seguido muy de cerca por Rubén Castro, que lleva dos. De igual modo, Pozuelo, que ‘mojó’ en San Mamés, cierra la aportación de la zona de vanguardia.
Por su parte, Beñat, que también anotó en el coliseo vizcaíno, es el único de los centrocampistas que se ha estrenado hasta ahora. Y, finalmente, el tanto de Paulao ha sido el primero que ha llegado desde la zaga, confirmando que, al menos de momento, hay pólvora de sobra en las filas heliopolitanas, una situación que, a buen seguro, Mel querrá prolongar hasta el mes de junio.