ESTADIO adelantaba en su edición de ayer que el CSD se había inhibido en el 'caso Xerez', aunque el Betis no tenía notificación oficial al respecto. Como quiera que el órgano gubernamental devolvía la 'patata caliente' a la Liga, todo hacía indicar que las esperanzas verdiblancas pendían de un hilo tan fino que casi habría que considerarlo roto de antemano.
Y así fue. Como se puede leer en la edición impresa de ED, el Betis ya sabe de forma extraoficial que no hay marcha atrás en la postura de Astiazarán, Tebas y compañía, que se niegan a reconocer su error de 2002 y, sobre todo, a retocar a estas alturas grupos y calendarios.