Mañana será un nuevo día de vacaciones en la vida de Emana. Mientras que dieciocho de sus compañeros se desplazarán a tierras gaditanas para enfrentarse al Cádiz, el camerunés tendrá que ver, si quiere, el encuentro desde su domicilio en Sevilla. Si hay algo que caracteriza al mediapunta africano, es su problema para no soltar vio oral todo lo que pasa por su cabeza, y es justo esa facilidad de ‘palabra’ la que le está llevando por un camino que difiere de manera inexorable del éxito que tanto añora.
El último capítulo de su historia de despropósitos acaeció hace tan solo dos días, cuando aseguró que el no había padecido la Gripe A. Muchos pensaban que debía ser una equivocación de Emana, pero el propio club se encargó de asegurar que era tal y como el africano había dicho. Aún así, no sentaron nada bien en la entidad verdiblanca tales declaraciones, ya que arrojan sobre el club los rumores de haber engrosado la lista de afectados de manera deliberada, para lograr así la suspensión del choque; a la vez que ponen en entredicho la labor de los servicios médicos del club.
Castigo o no, la realidad es que Antonio Tapia ha dejado fuera de la lista para el partido que se disputará en Carranza a Emana, algo que no tiene una explicación lógica deportiva, ya que en la convocatoria de dieciocho hombres se ha incluido incluso a dos ‘tocados’ como son Fernando Vega y Juanma. Es más, la explicación del técnico baenense en rueda de prensa tampoco es muy convincente. “Igual que no van Rivas, Nano u Óscar, pues tampoco va Emana”, estas han sido las exiguas palabras de Tapia al respecto.
Aunque nadie ha alzado la voz desde el club, este toque de atención al mediocampista africano tiene ciertos matices de ultimátum. Desde que dio inicio la pretemporada hace ya tres meses, y durante la propia temporada, Emana ha protagonizado varios altercados dialectales de los que siempre se ha retractado al poco tiempo, llegando a amenazar incluso con no jugar más con el Betis pese a tener contrato en vigor al sentirse un esclavo. Pese a todo, siempre se ha hecho oídos sordos desde el club, y nunca se le ha castigado de manera deportiva, entrando en las convocatorias siempre que ha estado disponible; hasta hoy.
Ahora queda por ver si esta reprimenda tomada por Antonio Tapia queda en una simple anécdota, o si por el contrario, ya se ha decidido que el jugador camerunés no volverá a vestir de verdiblanco salvo que su actitud y predisposición al trabajo, tan puesta en duda, cambien de manera drástica.