Análisis

Amavi, en clave Berizzo

Carlos PérezCarlos Pérez
3 min lectura
Amavi, en clave Berizzo
- Carlos Pérez (@carlosperezED)
Hay futbolistas que necesitan sentir el aliento de un compañero en el cuello para ofrecer su mejor rendimiento, pero este no es el caso de Sergio Escudero, quien, con Benoît Trémoulinas viviendo en la enfermería, completó una temporada 16/17 a un nivel de selección, y Lopetegui le premió por ello. Sin embargo, el vallisoletano acabó acusando tanto desgaste, cayendo incluso lesionado, y Sampaoli tuvo que inventar mil remedios para reemplazarle. Desde Kolodziejczak, hasta Vitolo, pasando por Mercado, Lenglet o Sarabia. Berizzo, por tanto, necesita un escudero para Sergio y a Arias se le ha ocurrido desempolvar la agenda de Monchi para ir a por Jordan Amavi.

El franco-togolés llegó al Aston Villa en 2015, a cambio de 11 millones de euros, y rindió en la Premier a buen nivel, hasta que se rompió el ligamento cruzado, allá por el mes de noviembre. En la Championship, le costó arrancar, si bien, pese a la competencia de Neil Taylor y Aly Cissokho, acabó corriendo mucho por la banda del Villa Park, también como carrilero, en 3-5-2, y extremo, en 4-2-3-1.



Amavi es un lateral ideal para Berizzo, sobre todo por una circunstancia: su sorprendente manejo de la pierna diestra, el cual le permite salir hacia el campo rival también por dentro, dejando al extremo que sea quien dé amplitud, una característica importante en los equipos del 'Toto'.



Esa cualidad, además, también ayuda al ex del Niza a ser un notable regatador, pues el manejo de ambos multiplica su abanico de recursos para desbordar, por dentro o por fuera. Se asocia bien y llega con asiduidad.



Después, tiene buen retorno, algo clave para laterales que juegan muy alto, y anticipa con inteligencia y rapidez, sabiendo adelantarse a la recepción del rival. Pese a sus 1,74 metros, es un tipo fuerte, potente, que se impone en los cuerpo a cuerpo y que incluso gana bastantes duelos aéreos, no siendo extraño verle en las acciones de ataque a balón parado (tiene un gran salto). 



Le falta golpeo, algo que evitaría que en algunas ocasiones no se quedase sin soluciones cuando se asoma al vértice del área; deberá medir mejor sus entradas -en cuanto a fuerza y número- en LaLiga, donde los árbitros no son tan permisivos con el contacto físico y los rivales, generalmente técnicos y habilidosos, pueden sortear su tackle y dejarle atrás, como se ha visto en algunas ocasiones en Inglaterra; además de tener un mayor aprecio por la posesión, dado que en ocasiones abusa del pase en largo (quizás por una directriz técnica en el Villa); pero, sin duda, más que servir para ponerle las pilas, Amavi se convertirá en una seria competencia para Escudero.



(Wyscout)
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