La jueza Mercedes Alaya ha dado un repaso casi sin precedentes a la Fiscalía de Sevilla, al desestimar íntegramente la petición del archivo de la demanda presentada contra el consejero delegado y máximo accionista del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, por un delito societario y otro de apropiación indebida, en su gestión al frente del club heliopolitano.
La Fiscalía entendía que, al tratarse de hechos referidos al periodo comprendido entre 1993 y 1998, los mismos ya han prescrito, al haberse superado el plazo legal de 10 años, por lo cual el caso no debe seguir adelante. La jueza, sin embargo, entiende que hay un delito continuado y hace caso omiso a la petición del Fiscal. Al tiempo que argumenta en un escrito demoledor que las “alegaciones” de la Fiscalía son “sorprendentes y cuanto menos extravagantes”, además de significar que el escrito del Ministerio Fiscal es soprendente “porque desde luego causa asombro que se pida la prescripción de unos hechos que vienen siendo investigados desde hace casi dos años”.
La jueza Alaya, asimismo, expone que el conocimiento de informe del Ministerio Fiscal por parte de los medios de comunicación, “no es más que el colofón de la postura de enfrentamiento dialéctico y procesas y de nula colaboarción que ha tenido dicho Ministerio Público en la presente causa con el Juzgado Instructor, como puede obsrvar a la vista de los diversos recursos por él interpuestos y de las adhesiones a los formulados por la defensa”.
La jueza también da veracidad al informe de los peritos para que la causa siga su curso y desestimar, de esta manera, las intenciones de la fiscalía.