Rémy Di Gregorio ha sido detenido por la policía francesa por “daños contra la salud pública”. Al parecer, la policía pinchó su teléfono y grabó una charla entre el corredor francés y su proveedor en la que se hablaba de proporcionarle sustancias dopantes.
El ciclista galo fue detenido el pasado martes en el hotel donde se encontraba en Bourg-en-Bresse, del cual salió entre lágrimas y fue trasladado a Marsella donde se encuentra arrestado junto a dos presuntos traficantes.
Su actual equipo, el Cofidis tras hacerse eco de la noticia, suspendió al corredor hasta la resolución del caso tras emitir un comunicado en el que Yvon Sanquer, mánager del Cofidis, argumentó lo siguiente: “Acciones aisladas de individuos sin escrúpulos que dañan la imagen del patrocinador y de sus compañeros”. A esto ha confirmado el equipo lo siguiente: “Si es condenado, será despedido tal y como se especifica en el contrato”.