El Unicaja de Málaga parece empeñado en sacar tajada del desmantelamiento del Cajasol de la pasada temporada. Si hace unas semanas era Txemi Urtasun el que sonaba, insistentemente, para arribar a la Costa del Sol, los malacitanos vuelven ahora a la carga con Earl Calloway. Según apuntan varios medios de comunicación de la ciudad oriental, el director deportivo malagueño, Manolo Rubia, se encuentra estos días en Las Vegas (EE.UU.) para seguir de cerca al base norteamericano con pasaporte búlgaro. No en vano, el todavía jugador cajista forma, junto a su compañero Tomas Satoransky, parte de la plantilla de los Washington Wizards.
El técnico de Unicaja, Jasmin Repesa, habría sido el principal impulsor de una maniobra que persigue montar la dupla Roko Leni Ukic-Earl Calloway para dirigir el juego costasoleño.
El ‘playmaker’ -que en el improbable caso de que continuara en Sevilla cumpliría su cuarta campaña en San Pablo- cuajó una buena temporada pese a sus antiguos problemas físicos. Un hecho que llamó la atención no sólo en la ACB, sino también en el extranjero, pues hasta equipos de Euroliga, como el EA7 Armani Jeans Milano del seleccionador español Sergio Scariolo, pusieron sus ojos en él en los últimos meses.
Caiga en saco roto o no, su condición de poseedor de un pasaporte europeo le hace un jugador apetecible, ya sea para equipos foráneos o para clubes patrios como Unicaja.
No obstante, y pese al derecho de tanteo con que cuenta la entidad de la calle Éfeso, la insistencia de Repesa para obtener una pareja de bases complementarios puede terminar de decantar la balanza.
La apuesta, en cualquier caso, parece fuerte, en tanto que Rubia presiona ‘in situ’ para tratar de convencer a Calloway de que se una al nuevo proyecto malagueño y abandone definitivamente la nave hispalense.