El Betis, mejor que el Sevilla, mereció más en un derbi que no ganó por la falta de pegada de sus atacantes, especialmente en la primera mitad, en la que gozó de innumerables ocasiones. Por su parte, los sevillistas, que se lamentaron de un clamoroso penalti sobre Adriano, acusaron en exceso el once de 'suplentes' que puso en liza Jiménez.