La segunda prueba de pretemporada del Sevilla desató la locura en Conil, donde el coqueto estadio de la entidad gaditana estaba lleno por una chavalería que andaba desatada ante la presencia de sus ídolos. Una segunda prueba que sirvió para dar los primeros minutos a Squilacci, Palop, Chavantón y Dragutonovic, y en la que no se vio la fluidez futbolística del partido ante la UD Roteña.
Desde el pitido inicial quedó claro que para la escuadra local este era el partido del año, tanto es así que en algunos momentos se vio una excesiva dureza sobre el césped. El conjunto sevillista salió algo falto de ritmo, una circunstancia normal a estas alturas de pretemporada, pero que hizo que las llegadas de los de Nervión se hicieron esperar. Las únicas aproximaciones en los primeros compases llegaron del desequilibrio de las botas de Perotti y Alfaro. Fue justo el canterano sevillista quien realizó una gran internada por banda en jugada individual, para terminar cediendo a un Chevantón que no fue capaz de definir a los diez minutos de partido.
Con el paso del tiempo, y viendo que lograba mantener el empate a cero, el Conil fue cogiendo confianza en sus posibilidades; aunque sus intentos por llevar peligro ante la meta de Palop quedaban en nada ante la inocencia de sus atacantes. El estado del terreno de juego, muy irregular, ayudaba más a los gaditanos que al Sevilla, y es que a los hispalenses se les hacía imposible dominar el esférico, ya que controlarlo de un solo toque era una utopía. Ante esto, no es de extrañar que el gol llegase a balón parado. Corría el minuto 26 de partido cuando el colegiado señalaba una falta en la frontal del área a favor del Sevilla, Chevantón la pidió, colocó el balón y golpeó hacia la base del palo haciendo inútil la estirada del cancerbero conileño. Un gran tanto del uruguayo.
El tanto espoleó a un Sevilla que empezó a tocar con mayor velocidad, y que encerró al Conil en su área, viéndose los mejores minutos de los hombres de Jiménez; sin embargo, la falta de puntería en algunas ocasiones, y las buenas intervenciones del meta local impidieron que el Sevilla pudiese ampliar su ventaja antes del descanso.
Con la reanudación llegaron los cambios obligados en un amistoso de esta índole, saltando al terreno de juego Lolo, Duscher y Jesús Navas. Fue lo único que cambió sobre el verde, los nombres, ya que el juego de los rojos anoche, no cambió un ápice. Las llegadas al área se sucedían al igual que el primer tiempo, pero quedaban en nada de idéntica manera, ya que la chispa que se vio ante la Roteña no estuvo presente en la noche de ayer, algo normal al jugar dos partidos sin descanso entre ellos.
Palop ya hace de ‘salvador’
Pese a que no fue el mejor partido del Sevilla, hay cosas que nunca cambian, y la prueba de ello es Andrés Palop. En un partido frío y sin ritmo, en el que la mínima ventaja de los de Nervión animó a los de Conil a buscar el empate, el cancerbero sevillista volvió a erigirse como héroe a falta de un cuarto de hora para el final, cuando un lanzamiento desde la frontal se envenenó de manera que iba directo a colarse por la escuadra… ante lo que ‘San’ Palop voló para terminar mandando el esférico a corner.
Poca más se vio sobre tierras gaditanas. Lo más destacable las ganas de los canteranos sevillistas que entraron en la segunda mitad. José Carlos, Carreño y Armenteros lo intentaron todo para agradar a Jiménez, pero no tuvieron la suerte necesaria para aumentar la cuenta goleadora sevillista. En definitiva, un nuevo test que sirve para que el Sevilla siga cogiendo el ritmo de competición.