Al Sevilla no le ha sonreído la diosa fortuna en el sorteo de octavos de final de la Copa del Rey, celebrado esta mañana en Las Rozas. El conjunto nervionense ha quedado emparejado con el Fútbol Club Barcelona. El bombo ha querido que se enfrenten así los dos conjuntos más fuertes que quedaban en liza.
El cruce, que ya se dio hace dos años quedando apeado el Sevilla de la compteción, tendrá su primer capítulo en el Camp Nou, el 6 de enero, y la reanudación una semana después en el Sánchez Pizjuán.