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FÚTBOL EUROPA LEAGUE: EINTRACHT-RANGERS

Carlos Cuéllar: "Hasta en el lugar más remoto hay un aficionado del Rangers"

Carlos Cuéllar: "Hasta en el lugar más remoto hay un aficionado del Rangers"
Carlos Cuéllar: "Hasta en el lugar más remoto hay un aficionado del Rangers" - Efe
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Carlos Cuéllar (Madrid, 1981) hizo la temporada de su vida en el Rangers de Glasgow. Récord de partidos en una campaña (65), dos títulos, la Copa de la Liga y la Copa Escocesa, y el premio a mejor jugador de la liga, algo inédito para un central.

Pocos jugadores españoles han interiorizado el sentimiento de los 'Gers' en tan poco tiempo como Cuéllar, que estará este miércoles en el Ramón Sánchez Pizjuán como un aficionado del Rangers más y que atendió a Efe a 24 horas de la final contra el Eintracht de Fráncfort, la que puede coronar a los escoceses 50 años después.

Pregunta: ¿Qué se siente al ver al Rangers tan cerca de un título?

Respuesta: Es un orgullo, sobre todo por los años tan malos que pasaron, con ese descenso administrativo. De ahí, a poder volver a competir, a estar al mejor nivel europeo, a luchar por una final, haber competido la liga, ganar copas. Es un premio más que merecido para los aficionados y para la historia del Rangers, que no se hubiera merecido estar varios años danzando en las divisiones inferiores de Escocia.

P: Lo que más sorprende es la cantidad de aficionados que han ido a Sevilla. Para usted no será tanta sorpresa.

R: Para el aficionado de allí y para el jugador es lo normal. El año que jugué allí recibías un montón de cartas de Nueva Zelanda, de Australia, de cualquier parte del mundo. Recuerdo una pretemporada en Alemania, creo que era en Düsseldorf, y jugabas contra equipos de Tercera o Cuarta división y a lo mejor había 10.000-15.000 personas del Rangers. Gente que se había cuadrado sus vacaciones para poder ir a la pretemporada.

P: ¿Cómo explicaría el amor que tiene esta gente con su club?

R: Siempre lo he dicho, para ellos es algo más que fútbol. Es historia, era religión en su día. Es ese sentimiento de pertenencia, desde pequeño. Luego ha habido mucho inmigrante que salió de Escocia, que se fue fuera y que ha ido mostrando ese amor por el club y creando su peña. Y en cualquier parte del mundo. Hacíamos una gira por Estados Unidos y había gente del Rangers. Llegabas a sitios remotos que decías "pero si ahí no hay vida" y aparecía un aficionado del Rangers.

P: Solo estuvo un año en el club, pero qué año.

R: Un año solo, pero uff. Una locura. Si no hubiera sido por un tema deportivo, por las oportunidades que me llegaron y por mi edad... Me hubiera retirado en este club. Porque el cariño que te muestra la gente, cómo te cuida el club. A nivel personal fue tan perfecto que costó mucho tomar la decisión de salir. Es un club muy especial desde lo sentimental. Te acogen desde el primer día.

P: Ahora es muy fácil reescribir la película, pero le dio pena salir, no poder convertirse en un símbolo.

R: Me pilló joven, con opciones de ir a la Premier League. Salió el año tan redondo y tan perfecto que luego las opciones de moverme, siendo egoísta a nivel personal, con el reto personal de jugar en la selección... Veía que estando en una liga menos competitiva como la escocesa lo iba a tener más difícil. Eso fue lo que me hizo tomar la decisión de salir, más que un tema económico o por algún problema con el club. Si fuera por eso, aún seguiría allí. Es más, aún quedan un par de compañeros míos en el equipo que llegó a la final de la Uefa, Allan McGregor y Steven Davies. Todo el que ha salido del Rangers quiere volver.

P: El caso más claro es el de McGregor, que sigue ahí con 40 años. ¿Qué le ha dicho estos días?

R: Lo típico, algún mensaje hemos cruzado. También con Kris Boyd, con Davies, con Hutton, Ferguson... Con los que más trato he tenido. Allan está convencido de que este año sí, de que es el año que la vamos a ganar. Le recuerda un poco a la final que jugamos nosotros, pero sintiéndose no favorito, pero sí más confiado. Recuerdo la final de 2008, contra el Zenit, y el Zenit tenía un equipazo (Arshavin y Tymoshchuk, entre otros). Venían de golear al Bayern de Múnich... Íbamos con la perspectiva de que era una final y todo podía pasar, pero ellos eran los favoritos. En este caso, el Rangers se siente favorito.

P: ¿Verá el partido en la grada?

R: Intentaré ver la final de incógnito. No quería verlo apartado. Quiero sentir lo que ellos sienten en una final. Tendré que ir de incógnito porque sino es una locura, no me dejan ni andar. Me camuflaré y me meteré entre la gente. Para verlo sentado, por muy bonito que se vea en el estadio, si no estás ahí en mitad de toda la gente no terminas de disfrutarlo igual.

P: Aquella temporada 2007/2008 hubo títulos, récords, premios individuales. ¿Qué recuerda con más cariño?

R: Sobre todo que era el primer año que salía de casa. Y cómo me trataron. Me hicieron sentir como si estuviera en casa. Era difícil por muchos factores, como el clima, el idioma, la comida, formas de entender la vida. Pero llegué y me acogieron. La gente se esforzaba por hablar conmigo, por entenderme, por hacerme sentir cómodo. El éxito a nivel personal llega por eso. No noto tanto cambio de jugar en Osasuna a estar fuera. Me sale todo rodado porque me sentí muy querido.

P: ¿Son clubes parecidos Osasuna y Rangers?

R: Son del estilo, sí. Son muy intensos en el buen sentido, que te acoge, te hace sentir como en casa, una cultura de pertenencia al club. Cuando llegas a Tajonar, los capitanes te enseñan la ciudad deportiva, te facilitan todo, te hacen ver lo que es el club, lo que significa para ellos y para la ciudad. Y Glasgow es un poco así.

P: Y algo más bonita Pamplona que Glasgow.

R: Vida de diario en Glasgow y de turismo a Edimburgo, que es muy bonita.

Manuel Sánchez Gómez