BALONMANO EUROPEO 2020

25-28. Portugal somete al gigante francés

10.01.2020 | 20:51

Trondheim (Noruega), 10 ene (EFE).- La selección portuguesa protagonizó este viernes la primera sorpresa del Europeo de Suecia, Austria y Noruega, y qué sorpresa, al imponerse este viernes por 25-28 a una irreconocible Francia, que, más allá de la derrota, dejo numerosas dudas sobre su nivel de juego.


Todo lo contrario que Portugal, que confirmó lo pocos se atrevían a decir, o sí lo hacían era en voz muy baja, que el conjunto luso puede ser el "tapado" de la competición.


Pocas selecciones habían suscitado tanto interés antes del inicio del campeonato como la emergente Portugal, un equipo que no ha dejado de crecer en los últimos años a pasos agigantados.


Una progresión a la que es difícil ponerle límites tras comprobar los numerosos apuros en los que los de Paulo Pereira pusieron este viernes en Trondheim a todo un gigante el balonmano mundial como Francia.


No sería porque los 'bleus' no estuvieran advertidos, ya que los de Didier Dinart ya cayeron ante el conjunto luso por un claro 33-27 el pasado mes de abril durante la fase de clasificación para el Europeo.


Pero ni aun así pareció aprender la lección el equipo francés que si se mantuvo durante los primeros veinte minutos de juego por delante en el marcador (9-8) fue más por los errores de la selección portuguesa que por aciertos propios.


Y es que Francia nunca pareció encontrare cómoda en el partido, especialmente en ataque, donde acusó excesivamente la ausencia de un central de carácter más organizador, como el lesionado Kentin Mahe.


Un papel en el que no pareció especialmente a gusto, pese a sus muchísimos años en esa posición, Nikola Karabatic, ni mucho menos, Romain Lagarde, un lanzador, al que Dinart concedió la dirección del equipo en el tramo final del primer tiempo.


Arriesgada apuesta que no pudo salir peor al seleccionador francés, ya que con Lagarde a los mandos el ataque francés acabó por oscurecerse totalmente.


Una circunstancia que no desaprovechó Portugal para dar la vuelta al encuentro de la mano del central Rui Silva, sobresaliente durante todo el partido, y del lateral Antonio Gomes, que se atrevió a competir en dotes atléticas con el mismísimo Dika Mem.


Con Rui Silva y Andre Gomes en ebullición y el portero Alfredo Quintana dando muestras de su indiscutible talento, Portugal no sólo superó en el marcador al equipo francés, sino que puso sobre las cuerdas a los de Dinart con los tres goles de ventaja (9-12) que llegó a adquirir a falta de tres minutos para la conclusión del primer tiempo.


Peligrosa situación que obligó al técnico francés a devolver a la pista a Nikola Karabatic que con dos goles finales logró maquillar el marcador (11-12), pero no ocultar los evidentes problemas de la selección francesa.


Unas dificultades que continuaron en la segunda mitad, en la que ni la entrada de Melvin Richardson como central, sirvió para darle algo de sentido al juego del equipo francés, que se limitó a una sucesión de acciones individuales.


Al contrario que Portugal que insistió que encontró en esta segunda mitad a los extremos, en especial a Diogo Branquinho, y los pivotes como el exbarcelonista Alexis Borges, que con sus goles volvió a situar a Portugal con una renta de tres goles (19-22) a falta de doce minutos para la conclusión.


Una renta que los lusos parecieron abocados a perder con las dos exclusiones consecutivas, una a Borges y otra Andre Gomes, con las que fueron castigados por los colegiados y que posibilitaron a Francia igualar la contienda (23-23) a seis minutos para el final del duelo.


Pero Portugal demostró que no sólo posee un atractivo juego, sino que también cuenta con el carácter necesario para reponerse a las adversidades, muy al contrario que el hoy irreconocible equipo francés.


Y es que si los lusos supieron sobrevivir a las exclusiones, Francia no, algo que condenó definitivamente a los galos a una más que merecida derrota.


Con dos jugadores menos sobre la pista por las exclusiones de Ludovic Fabregas y Michael Guigou y con Nikola Karabatic sentado con la sudadera de chándal puesta en el banquillo, el equipo francés asistió a la fiesta portuguesa, que celebró como una auténtica geste el 25-28 final.


- Ficha técnica:


25 - Francia: Gerard; Abalo (2), Mem (5), Dipanda (-), Fabregas (4), Nikola Karabatic (4) y Guigou (2) -equipo inicial- Genty (ps), Remili (1), Lagarde (4), Prandi (-), Richardson (3), Tournat (-), Grebille (-), Sorhaindo (-) y Porte (-)


28 - Portugal: Quintana (1); Portela (3), Ferraz (4), Rui Silva (2), Andre Gomes (4), Branquinho (5) y Borges (3) -equipo inicial- Humberto Gomes (ps), Martins (-), Salina (2), Rocha (-), Calcavanti (-), Areia (1), Antunes (-), Frade (1), Magalhaes (2)


Marcador cada cinco minutos: 2-1, 5-3, 6-5, 9-8, 9-11 y 11-12 (Descanso) 13-14, 17-16, 18-20, 19-22, 24-24 y 25-28 (Final)


Árbitros: Sondors y Licis (LAT). Excluyeron por dos minutos a Guigou (2) y Fabregas por Francia; y a Salina, Borges (2) y Andre Gomes por Portugal


Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada del grupo D de la primera fase del Europeo de Suecia, Austria y Noruega disputado en el Spektrum de Trondheim (Noruega) ante 7.507 espectadores.

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