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Sevilla FC 1-0 Villarreal: La fe de Ocampos devuelve la alegría a Nervión

Sevilla FC 1-0 Villarreal: La fe de Ocampos devuelve la alegría a Nervión
- Antonio J. Medina
Antonio José MedinaAntonio José Medina7 min lectura
El Sevilla saca adelante un partido difícil, de mucha intensidad y ante un rival de su nivel, que apretó en la última media hora y rozó el empate hasta en tres ocasiones. Un error en la salida de balón castellonense que aprovechó Acuña para poner la pelota en la cabeza de Ocampos desequilibró la contienda. La mala noticia fue la lesión del 'Huevo' y las posibles molestias de Ocampos o Rafa Mir ante la guerra que se avecina en Salzburgo.
 
Aunque en apenas cuatro días se juegan muchísimo en Champions, ni Lopetegui ni especialmente Emery se guardaron nada. El técnico sevillista alineó el mismo once del Santiago Bernabéu y el único cambio del conjunto amarillo fue la entrada de Alcácer, que ocupaba la baja de Danjuma.
 
El equipo de Lopetegui salió con ganas de no pasar los apuros de Córdoba y de resarcirse de la dolorosa derrota del Bernabéu. Y, a los diez minutos, ya sumaba tres acercamientos peligrosos a la portería castellonense.
 
La primera, a los tres minutos, tras un robo del siempre intenso e incansable Acuña, que se metió en el área y su centro no logró superar la defensa amarilla.
 
Ni un minuto después, Rafa Mir puso a prueba, de cabeza, los reflejos de Rulli después de que el portero argentino hubiera propiciado un robo en la salida de balón.
 
Y la tercera llegó de los pies del Papu Gomez, que probó desde la frontal a los diez minutos y el balón se le fue ligeramente desviado.
 
El Villarreal respondió con cinco minutos de acoso a la portería sevillista en los que dispuso de hasta cuatro saques de esquina, un disparo franco de Trigueros y una ocasión inmejorable de Paco Alcácer, al que sólo pudo frenar Diego Carlos de forma milagrosa.
 
Se veía bien al Villarreal, pero tenía un punto débil que hasta en dos ocasiones habían estado a punto de aprovechar los sevillistas: la salida de balón. A la tercera lo pagaron. 
 
En la misma jugada del gol del triunfo, Rulli a punto estuvo de perder la pelota, pero el que finalmente la recuperó fue, de nuevo, Acuña, que puso un centro medido para que Ocampos, en el segundo palo, rematase a la red. 
 
No escarmentó el Villarreal por el gol del argentino y siguió a lo mismo, a jugar desde el arranque, lo que le permitía tener el balón e, incluso, llegar con peligro al área nervionense, pero también vivir al límite cada vez que el Sevilla robaba. Lo hizo de nuevo a los 25 minutos y la jugada acabó otra vez dentro de la portería amarilla, impulsada por Rafa Mir. Sólo un ajustado fuera de juego de Montiel en el arranque de la jugada impidió que los hispalenses ampliasen el marcador.
 
Ese gol pudo llegar a los 34 minutos cuando el Sevilla robó un balón en su campo y montó una contra en la que seis jugadores se enfrentaron a dos defensas rivales. El pase sobre Ocampos fue demasiado esquinado y su centro, cerrado al segundo palo, lo remató Rakitic sin apenas ángulo.
 
Ese ataque fue un espejismo en un último cuarto de hora en el que ambos equipos bajaron el ritmo, en el que el Sevilla siguió dándole la pelota a su rival, presionándole en la salida y esperando el error. Y en el que apenas se vieron ocasiones llamativas.
 
El paso por vestuarios trajo el regreso de Gerard Moreno y de un Villarreal que salió dispuesto a igualar el marcador. Diego Carlos y Koundé evitaron dos pases por el centro con mucho peligro, pero no pudieron hacer lo propio con un centro que remató como pudo Paco Alcácer para que el balón pasase rozando el palo de Bono. 
 
Lopetegui reaccionó taponando ese centro y reforzando el mediocampo con Delaney, que entró en el campo por un Rakitic que acababa de finalizar la primera llegada sevillista. Pero el equipo nervionense empezó a pagar el esfuerzo de Córdoba y también dio un paso atrás; y comenzó a defender en su área ante un Villarreal que sacaba todo su armamento y reforzaba las bandas con Dia, Chukwueze, Alberto Moreno y Estupiñán. 
 
Así se llegó a los últimos quince minutos, en los que el Sevilla, muy cansado, empezó a sufrir de verdad y el Villarreal a meter balones en el área sin descanso. La defensa nervionense lograba solventar la avalancha, pero con tantos hommbres metidos en el área cualquier balón podría convertirse en un regalo envenenado.
 
Alberto Moreno cazó una volea desde el borde del área que tocó en Fernando lo justo para que se fuese ligeramente alta. Fue un aviso antes de la gran ocasión.
 
Ésta la tuvo Gerard Moreno en el 78'. Fue un pase bombeado sobre Estupiñán, que este metió dentro y el delantero catalán, a puerta vacía, la lanzó fuera. Era increíble que eso no hubiera acabado en gol.
 
Lopetegui trató de cambiar el panorama dando entrada a Munir y a Oliver. Y lo consiguió. El Sevilla logró salir de su cueva y llevar el partido a un eterno rondo con el que transcurrieron los minutos sin que pasara nada. Sólo al final, en el último arreón, Dia tuvo el tanto del empate, pero ahí estuvo un imperial Delaney para cerrarle la puerta.
 
Ficha técnica:
 
Sevilla FC: Bono; Montiel, Koundé, Diego Carlos, Acuña (Augustinsson 63'); Fernando, Joan Jordán; Ocampos (Oliver 81'), Rakitic (Delaney 57'), 'Papu' Gómez (Munir 81'); y Rafa Mir.
 
Villarreal CF: Rulli; Foyth, Raúl Albiol, Pau Torres, Pedraza (Estupiñán 72'); Capoue, Parejo, Trigueros (Alberto Moreno 62'), Moi Gómez (Gerard Moreno 46'); Yeremy Pino (Chukwueze 72') y Paco Alcácer (Dia 62').

Goles: 1-0 (16') Ocampos.
 
Árbitro: Del Cerro Grande (madrileño). Amonestó a Rakitic, Rafa Mir, Albiol, Dia.

Incidencias: Unos 31.000 espectadores en el Sánchez-Pizjuán.