Los siete pecados capitales del Granada

La quinta derrota consecutiva del conjunto de Robert Moreno deja a los rojiblancos en una delicada situación, jugándosela la semana que viene en una 'final' contra el Cádiz CF

Los siete pecados capitales del Granada
Los siete pecados capitales del Granada de Patricia Rodríguez, Robert Moreno y Pep Boada. - Alejandro Sáez
Alejandro SáezAlejandro Sáez 9 min lectura
Quinta derrota consecutiva del Granada CF, que este sábado cayó de manera sonrojante ante el Villarreal por 1-4 y que mantiene una caída libre en la tabla que ha vuelto a despertar las alarmas en el Nuevo Los Cármenes, donde la próxima jornada se vivirá un derbi regional ante el Cádiz CF que se antoja una final, con todas sus letras.

Un partido a vida o muerte en el Día de Andalucía entre dos clubes andaluces que se juegan la salvación en este tramo final de la temporada. Todo ello, a pesar de que los de Robert Moreno conservan el colchón de cuatro puntos. La derrota del Alavés en el Santiago Bernabéu impidió a los vitorianos recortar distancias, algo que sí hicieron los amarillos, empatando contra el Getafe. Y es que las sensaciones en el Nuevo Mirandilla, aunque las victorias no acaban de repetirse, son cada vez más positivas.

Un final de temporada muy diferente al esperado en Granada cuando se inició la temporada, con un plantel, a priori, configurado para luchar por los puestos con derecho a Europa y emular lo conseguido anteriormente con Diego Martínez en el banquillo. Comenzó truncada desde el inicio la primera experiencia de Robert Moreno en el banquillo nazarí, el cual nunca ha acabado de reconducir. Y es varios han sido los pecados capitales de este Granada CF 21/22, que ha aglutiando más errores que aciertos en sus diferentes áreas. Y es que la suerte, también, juega un papel importante en esto del fútbol. Y esta temporada, quizá, no siempre la ha tenido consigo el conjunto nazarí.

La alargada sombra de Diego Martínez

Suplir en el banquillo al mejor técnico de la historia de un club se antoja siempre una misión complicada. Y eso es precisamente lo que le ha ocurrido a Robert Moreno desde el principio que se hizo cargo del banquillo del Granada CF. Las expectativas estaban muy altas, tras haberse paseado el conjunto nazarí por Europa de mano del preparador vigués y los resultados no acompañaron desde el principio de temporada, lo que despertó las dudas desde antes, incluso, de que comenzara prácticamente la temporada. Luego, el propio Robert Moreno tammpoco ha ayudado demasiado a cambiar esa sensación.

Robert Moreno

"Me dicen que parezco un chulo; mi forma de expresarme me puede perjudicar", ha reconocido el propio Robert Moreno en alguna entrevista. Y es que el técnico granadinista, al margen de lo deportivo y de los propios resultados, tampoco ha puesto demasiado empeño en eludir las eternas comparaciones con Diego Martínez. Recordada es una rueda de prensa suya ante los medios sobre la que posteriormente tuvo que salir de nuevo y pedir perdón por sus respuestas y dejadez a la hora de responder. Nunca ha existido una simbiosis con el entorno ni con la grada el Nuevo Los Cármenes y eso, en momentos complicados como los que está acostumbrado a vivir Robert Moreno desde que llegó a Granada, se nota. Y acaba pasando factura.



Las grandes apuestas del Granada CF 21/22 no han funcionado

La llegada al banquillo de Robert Moreno no ha sido el único cambio que se vivió el pasado verano en el Nuevo Los Cármenes, donde también se experimentó una remodelación de su dirección deportiva. Fran Sánchez se marchó y Pep Boada vino para hacerse cargo de una planificación en la que las grandes apuestas no han funcionado como se esperaba. Mientras que ha habido aciertos como el de Maximiano bajo palos, haciendo olvidar a Rui Silva, otras grandes apuestas no han funcionado como se esperaba. Es el caso, sin ir más lejos, de Bacca, quien vino para ocupar el vació de otro veterano como Roberto Soldado y no ha dado el rendimiento esperado; el nivel que marca su caché. El peruano Luis Abram, que en enero se ha marchado a México, es otro de los claros ejemplos. Al igual que Santiago Arias, que llegó en préstamo por el Atlético para ser titularísimo en un lateral derecho del que se ha convertido propietario Quini a base de pundonor.

Robert Moreno y la gestión de la plantilla 

Teniendo en cuenta que las lesiones y el covid tampoco han respetado demasiado al plantel en ciertos momentos de la temporada, la gestión de la plantilla por parte del cuerpo técnico no siempre ha sido la más acertada. Futbolsitas como Bacca, Eteki o Soro han quedado prácticamente descartados en un amplio plantel en el que la cantera ha hecho sus pinitos, aunque tan sólo Torrente parece haberse ganado una estabilidad en el once. La efervescencia con la que en ciertos momentos se ha confiado en ciertos futbolistas que, quizá, requerían una continuidad para demostrar su valía o, por el contrario, evidenciar que no eran aptos para ser titulares son otros de los aspectos que se le puede achacar en esta línea a Robert Moreno.

El mercado de enero del Granada CF

No se puede poner en duda el esfuerzo que ha realizado el Granada CF y su dirección deportiva en este mercado de enero para intentar mejorar el plantel nazarí. Sin embargo, las peculiaridades del mercado de enero, que requiere un rendimiento inmediato y que apenas permite un tiempo para aclimatare, ponen en entredicho algunas de las decisiones en un momento tan complicado, con el Granada CF jugándose la permanencia. La juventud o falta de experiencia en LaLiga de hombre como Petrovic, Uzuni o Matías Arezo, llamado a ser un pelotero y que afronta su primera experiencia en Europa. Álex Collado, que llevaba toda la primera vuelta sin competir al no tener ficha en el FC Barcelona ni en su filial, ha sido otro de los hombres que ha arribado, junto a Raba; una oportunidad de mercado.



Sobre el papel, refuerzos de nivel todo. Luego, el día a día y las exigencias del calendario demuestran que enero es un mercado muy particular. Y que no hay tiempo para tomar riesgos.

Darwin Machís y su 'no venta'

La vuelta del venezolano Darwin Machís, que durante varios días ha estado 'traspasado' al Charlotte de la MLS, ha sido el gran esperpento del mercado invernal del Granada CF. Los problemas judiciales del futbolista en España han sido el impedimento para cerrar un traspaso que estaba 'cerrado' y con el que el conjunto nazarí pretendía financiar parte del esfuerzo económico realizado durante la ventana de invierno. Sin embargo, Machís está de vuelta y tras haber escuchado de boca de su propio entrenador que tenía la cabeza más fuera que dentro y que nunca ha podido contar con el mejor Machís desde que arribó al banquillo. En definitiva, un impedimento más a la hora de intentar recuperar a uno de los grandes activos del club, que ya este fin de semana se quedó fuera.


Demasiadas imprecisiones sobre el campo

De vuelta a lo deportivo, al Granada CF se le han escapado varios puntos esta temporada por demasiadas imprecisiones sobre el verde. Errores, infantiles en algunos casos, que le han costado puntos. Como muestra, los partidos que se le han ido en los tramos finales a lo largo de este curso. Una falta de concentración que pasó factura al equipo de Robert Moreno, especialmente, durante el inicio de temporada.