Tebas carga contra el CSD y señala su silencio ante las acusaciones del Real Madrid: "presumían de que yo estaba aniquilado"
El presidente de LaLiga no ha tardado en responder al CSD después de que este trasladase al TAD sus declaraciones en las que comparó los métodos de comunicación del Real Madrid con los de Goebbels

Tebas, en el palco del Camp NouImago
El Consejo Superior de Deportes (CSD) anunció este jueves que ha trasladado al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) las manifestaciones del presidente de LaLiga, Javier Tebas, en las que comparó los métodos del Real Madrid en sus medios de comunicación con los de Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi.
El organismo que preside José Manuel Rodríguez Uribes ha actuado de oficio y ha solicitado al TAD que aprecie si en esa manifestación existen indicios o no de una posible vulneración del artículo 76.4.b de la Ley 10/1990 del Deporte, que considera infracciones graves "los actos notorios y públicos que atenten a la dignidad o decoro deportivos".
Por su parte, Tebas ha respondido a esta acción del CSD asegurando que "defender la competición también exige responder a quienes la desacreditan constantemente".
El comunicado de Javier Tebas como respuesta al CSD
Una más. Otra petición del CSD al TAD y, de nuevo, los titulares sobre mi posible inhabilitación. Cambian los motivos; la insistencia es la misma. Lo esperábamos: cualquier excusa iba a servir.
Pero hay un silencio que llama especialmente la atención. No hemos oído al secretario de Estado para el Deporte ni a los altos responsables del CSD una sola palabra de reproche ante las acusaciones que los dirigentes del Real Madrid y su televisión —que, conviene recordarlo, emite al amparo de una licencia pública— lanzan contra LaLiga y el arbitraje: corrupción, competición adulterada, ligas que les «han robado»…
NI UNA PALABRA. ¿POR QUÉ?
¿Acusar de corrupción al sistema arbitral y presentar nuestra competición como un fraude no afecta a la dignidad y al decoro deportivos? ¿No perjudica a los clubes, a los árbitros y a millones de aficionados? ¿O esos valores solo merecen una defensa pública cuando alguien responde a tales ataques?
Mi publicación distinguía expresamente entre técnicas de propaganda e ideología. Esa precisión figuraba en el texto desde el primer momento. El TAD tendrá que valorar lo que realmente escribí, con su contenido completo y su contexto. Y, si llega el caso, también los tribunales.
Ya recordé lo sucedido con el caso Olmo y a quienes presumían, entre comidas y sus habituales foros, de que yo estaba «aniquilado». Los anuncios vienen de lejos. Aquí seguimos.
Defender la competición también exige responder a quienes la desacreditan constantemente. Es parte de mi responsabilidad. Y voy a seguir ejerciéndola. Y de la gestión del CSD, ya hablaremos; bueno, ya empezó hablando el Tribunal de Cuentas, ¿no?, Sr. Uribes.