Se alarga la agonía de Raúl Asencio: nuevo problema y quirófano a la vista
El central del Real Madrid supera la lesión muscular que sufrió el 30 de julio, pero vuelve a tener problemas en la tibia y afronta un último tratamiento antes de valorar una operación

Raúl Asencio no termina de salir de la pesadilla de las lesiones.Imago
Se alarga la agonía para Raúl Asencio. El central del Real Madrid ha dejado atrás la lesión muscular que le obligó a parar el pasado 30 de julio, en plena pretemporada, y cuando parecía que su regreso estaba cada vez más cerca ha aparecido un nuevo problema en la misma pierna. Esta vez, en la tibia, una zona que ya le dio problemas durante la pasada temporada y que vuelve a ponerle en jaque en su inicio de curso.
Asencio ha comenzado un tratamiento específico en Valdebebas para intentar solucionar las molestias y evitar el quirófano, pero en el club no las tienen todas consigo. El jugador ya ha completado varias sesiones de trabajo con el objetivo de descargar la zona y comprobar si responde. Si la evolución no es la esperada, la alternativa será una operación que podría mantenerle entre seis y ocho semanas más de baja.
Adiós a la pretemporada y a los dos primeros meses de curso
La primera lesión ya había complicado seriamente los planes de Asencio. El pasado 30 de julio, el Real Madrid confirmó que sufría una lesión muscular en el recto femoral de la pierna derecha y el diagnóstico apuntaba a unas seis semanas de recuperación.
Aquella lesión le ha obligado a perderse toda la pretemporada y, como estaba previsto, tampoco llegó a tiempo para el estreno liguero ante el Espanyol. Ahora, cuando el calendario avanzaba hacia su posible regreso, la tibia vuelve a frenarle.
La situación hace que también peligre su presencia en este arranque de temporada. No hay todavía un nuevo parte médico oficial que establezca plazos, pero el tratamiento que ha iniciado en Valdebebas será determinante para saber si puede reincorporarse próximamente o si debe afrontar una baja mucho más larga.
La tibia ya le obligó a jugar con riesgo
El problema no es nuevo. La tibia ya condicionó la recta final de la pasada temporada, cuando las lesiones se cebaron con la defensa del Real Madrid y Asencio decidió seguir compitiendo pese a las molestias. "No paro ahora ni loco", llegó a decir cuando se planteó la posibilidad de detenerse. El central asumió entonces el riesgo porque el equipo necesitaba efectivos en el eje de la zaga.

La solución fue aplicar un tratamiento mínimamente invasivo sobre la zona afectada, donde se había formado un callo mal consolidado. El objetivo era retirar células anómalas y favorecer la recuperación de una zona que no había terminado de consolidarse correctamente. De esa manera pudo seguir ayudando al equipo y evitar en aquel momento una operación. El descanso del verano, sin embargo, no ha terminado de cerrar el problema.
Un último intento antes de pasar por el quirófano
Ahora, Asencio afronta un último intento para evitar una intervención quirúrgica. El tratamiento ya está en marcha y las primeras sesiones se han realizado en Valdebebas. El objetivo es descargar la zona y comprobar si la tibia responde favorablemente.
El margen es reducido. Si la alternativa conservadora no funciona, el quirófano aparecerá como la siguiente y única opción, obligando a una nueva baja prolongada que se alargará entre seis y ocho semanas. Un golpe importante para un jugador que se ve relegado a ser el quinto central de la plantilla y que ha perdido buena parte del protagonismo esta temporada. Esta lesión le llega ahora justo en el peor momento porque se quedará muy atrás en la preparación con respecto a sus competidores por el puesto.
Además, la lesión muscular en el cuádriceps también afectó a la misma pierna y pudo obligarle a modificar cargas y entrenamientos durante estas semanas.
La competencia tampoco juega a favor de Asencio
El contratiempo llega en el peor momento desde el punto de vista deportivo. Asencio ya tenía una competencia enorme para hacerse un hueco en la defensa del Real Madrid y su ausencia prolongada puede convertirle en un jugador todavía más residual para José Mourinho, que incluso habría llegado a plantear al club su salida y el fichaje de otro central en su lugar.

La llegada el pasado curso de Dean Huijsen, el desembarco de Ibrahima Konaté -ambos titulares en Cornellá-, y la presencia de Antonio Rüdiger y Éder Militão elevan muchísimo el nivel de competencia en el centro de la defensa. Asencio, que la temporada pasada dio un paso adelante, ahora necesita recuperar su mejor estado físico para intentar volver a entrar en la rotación.