Hansi Flick recuerda su difícil infancia: "Mi madre me tuvo con 16 años"
El entrenador del FC Barcelona creció en Heidelberg en el seno de una familia numerosa y siempre ha reconocido el esfuerzo de sus padres para que pudiera cumplir su sueño de convertirse en futbolista profesional

Hansi Flick ha hablado de su infancia en el sur de Alemania.Imago
Hansi Flick afronta su tercera temporada al frente del FC Barcelona y lo ha hecho de forma sensacional tras haber arrancado el curso con una contundente victoria por 0-5 ante el Elche. El técnico alemán mantiene su habitual perfil bajo fuera de los terrenos de juego, pero en alguna ocasión ha decidido abrir una ventana a su vida personal para explicar de dónde procede y qué experiencias han marcado su manera de entender el fútbol y, sobre todo, la vida.
Una de las historias más significativas tiene que ver con su infancia en Heidelberg, al sur de Alemania. Flick creció en una familia numerosa y con unos padres muy jóvenes que tuvieron que asumir responsabilidades desde muy pronto. Una circunstancia que, según ha explicado el propio entrenador, fue determinante para que pudiera perseguir su sueño de ser futbolista.
"Mi madre me dio a luz a los 16 años"
Flick ha hablado en alguna ocasión de sus primeros años de vida y del papel fundamental que tuvieron sus padres. El entrenador del Barcelona siempre ha destacado especialmente el esfuerzo de su padre, que tuvo que trabajar desde muy joven para sacar adelante a su familia. "Mi madre me dio a luz a los 16 años", recordó Flick en una entrevista al diario digital Tribuna. "Mi padre también era muy joven y asumió la responsabilidad de una familia numerosa desde muy joven. Mi hermano pequeño nació poco después. Mi padre trabajó duro para darnos una vida digna e hizo todo lo posible para ayudarme a lograr lo que él no pudo: convertirme en un verdadero futbolista".
La historia explica en parte la enorme importancia que Flick concede al trabajo y a la responsabilidad. Desde pequeño tuvo claro que quería dedicarse al fútbol. Ya en su etapa escolar repetía a sus profesores que algún día sería profesional, aunque entonces aquel objetivo parecía todavía muy lejano.

Su padre, fallecido hace tan sólo unos meses, había tenido también el sueño de convertirse en futbolista, pero no pudo cumplirlo. Por eso volcó sus esfuerzos en su hijo y le proporcionó todo el apoyo necesario para que pudiera intentarlo.
Una infancia que influyó en su forma de liderar
Flick nunca ha ocultado que aquella educación tuvo influencia en su personalidad y en su manera de gestionar posteriormente los vestuarios. El entrenador alemán recuerda a su padre como una figura esencial en su formación, aunque también reconoce que aquellos años no fueron sencillos. "Estoy muy agradecido a mi padre por todo lo que hizo posible por mí, y sé lo que quería decir con ello. Pero no siempre fue fácil en aquel entonces", explicó en una conversación con Süddeutsche Zeitung.
Flick terminó convirtiendo aquel sueño infantil en una carrera profesional. Primero como futbolista, después como entrenador y, con el paso de los años, en uno de los técnicos más reconocidos de Alemania. Su trayectoria le llevó por diferentes clubes antes de alcanzar la cima con el Bayern de Múnich y, posteriormente, hacerse cargo de la selección alemana y del Barcelona.
Silke, su compañera desde la adolescencia
Su vida personal también comenzó a construirse muy pronto. Flick conoció a Silke cuando él tenía 18 años y ella 15. Ambos procedían de la misma localidad y comenzaron entonces una relación que se consolidaría con el paso del tiempo.

La pareja se casó en 1987 y, desde entonces, Silke ha permanecido alejada del foco mediático en la medida de lo posible. A diferencia de Flick, cuya profesión le obliga a convivir permanentemente con la exposición pública, su esposa ha mantenido un perfil mucho más discreto.
En los últimos años, sin embargo, su nombre apareció en los medios por una delicada circunstancia familiar: fue diagnosticada de cáncer de mama. Actualmente está recuperada, después de superar aquella enfermedad.
La pérdida de su padre antes de un Clásico
Flick también ha demostrado que, pese a su carácter reservado, no separa completamente su faceta personal de su profesión. En mayo recibió una de las noticias más dolorosas de su vida: la muerte de su padre apenas unas horas antes de un Clásico contra el Real Madrid.
El técnico informó de la situación a sus jugadores y a la dirección del club y, pese al golpe emocional, decidió sentarse en el banquillo para dirigir al equipo. El Barcelona terminó ganando aquel partido por 2-0.

El pasado miércoles, en sus primeras palabras a la afición azulgrana con motivo de la presentación del equipo antes de la disputa del Trofeo Joan Gamper, Flick recordó nuevamente a su padre y al apoyo recibido por parte del Barça y la afición. "Quiero decir algo. Cuando perdí a mi padre, sentí el apoyo y amor de toda la familia del Barça. Estuvisteis aquí para mí y mi familia, fue increíble. De todo corazón, muchas gracias", declaró antes de recibir una sonora ovación.
Es una de las pocas ocasiones en las que Flick ha permitido que su vida personal trascienda al ámbito futbolístico. A sus 61 años, el entrenador continúa manteniendo una enorme discreción sobre su familia y su intimidad. Sus recuerdos de aquella infancia en Alemania permiten entender mejor al hombre que está detrás del técnico que hoy dirige de forma tan exitosa al FC Barcelona.