Se operaron con apenas un mes de diferencia, pero la sensación era que la lesión de Isco Alarcón parecía más grave que la de Sofyan Amrabat… aunque en esencia fueran muy similares.
Ahora, casi un mes después de pasar por quirófano, las imágenes de la recuperación del marroquí han devuelto la ilusión al entorno del Real Betis. Se le ha visto apoyando el tobillo con soltura, dando pasos firmes en su rehabilitación.
Su vuelta a Sevilla dependerá del alta médica en esta primera fase, mientras que Isco también sigue avanzando, aunque sin fijar plazos concretos.
En el club nadie quiere correr riesgos. Ambos futbolistas irán paso a paso, recuperando sensaciones y confianza.
El objetivo no es llegar rápido… sino volver bien.