PSG 4-2 Barcelona: El bicampeón de Europa sigue siendo el equipo a batir
El equipo de Flick encaja su primera derrota de la temporada en un duelo de máxima exigencia; los de Luis Enrique hicieron valer su pegada para imponerse a un Barça muy castigado que nunca bajó los brazos

El PSG venció 4-2 al Barça en un fantástico cara a cara en Champions. Imago

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El FC Barcelona cayó por primera vez esta temporada tras once partidos seguidos encadenando victorias. Lo hizo en París y de forma merecida. El bicampeón de Europa sigue siendo el rival a batir, intratable y asfixiante en la presión. Luis Enrique doblegó a un equipo de Flick que está ya cerca en cuanto a derroche, físico y calidad, pero al que aún le queda un punto más para asestar golpes importantes en un estadio tan complicado como es el Parque de los Príncipes.
Comienzo frenético y sin concesiones
Se enfrentaban dos de los grandes candidatos a conquistar la Champions y el espectáculo estuvo a la altura de las expectativas. El vigente campeón quería dejar claro que sigue siendo la referencia continental, mientras que el Barcelona buscaba dar un golpe sobre la mesa y confirmar que esta temporada está preparado para pelear por la corona.
Flick apostó por Raphinha y Lamine Yamal, mientras que Luis Enrique salió con todo lo disponible, incluido Dembélé. El encuentro arrancó con una presión asfixiante del PSG, que estuvo cerca de adelantarse antes de cumplirse el segundo minuto. Una pérdida de Pedri ante Joao Neves permitió a Kvaratskhelia estrellar el balón en el poste y encender las alarmas en la defensa visitante.
Los franceses no dieron respiro. Dembélé y Doué probaron fortuna desde la distancia, pero Joan García respondió siempre con seguridad. El Barcelona sufría para salir con el balón jugado y se veía obligado a recurrir al juego directo. Una arrancada de Pedri, cuyo disparo fue rechazado por Pacho, sirvió para recordar que los de Flick también tenían argumentos para hacer daño.
Con el paso de los minutos, el conjunto azulgrana logró asentarse y Dani Olmo rozó el gol con un disparo que se marchó junto al poste.

Sin embargo, el partido comenzó a torcerse con la lesión muscular de Dembélé, que dejó su sitio a Ferran Torres. El delantero español entró con ganas de reivindicarse ante su antiguo rival y obligó a Joan García a firmar una parada espectacular con la cara. El guardameta azulgrana también frustró otra llegada peligrosa de los locales en una acción que terminó con varios remates consecutivos.
Doué castiga un error y el Barça responde
La mala suerte con las lesiones no terminó ahí. Dani Olmo también tuvo que abandonar el terreno de juego y Fermín López entró en su lugar.
Poco después, una pérdida de Lamine Yamal permitió al PSG lanzar una transición que acabó con un magnífico disparo de Doué desde fuera del área. El balón superó a Joan García y se coló entre Cubarsí y Gerard Martín para inaugurar el marcador.
La reacción azulgrana fue inmediata. Fermín dispuso de una gran ocasión en un mano a mano que Safonov consiguió desbaratar. En el rechace, el centrocampista intentó volver a rematar y golpeó en la cabeza a Pacho, que necesitó asistencia médica.

La normativa obligó al jugador parisino a permanecer un minuto fuera del campo, aunque el Barcelona no consiguió aprovechar esa superioridad momentánea.
Xavi Espart devuelve la esperanza
Tras el descanso, el guion mantuvo la misma intensidad. Joan García volvió a sostener al Barcelona con una intervención decisiva ante Hakimi, evitando que el PSG ampliara su ventaja. Y esa parada terminó teniendo premio: Fermín encontró a Xavi Espart con un pase en profundidad y el joven futbolista resolvió con un potente disparo al primer palo para establecer el empate.

El gol cambió momentáneamente los ánimos. El PSG sufrió además las lesiones de Marquinhos y Kvaratskhelia de forma simultánea, mientras Flick aprovechó para introducir a Rodri, Adeyemi y Gavi. El centrocampista español estuvo cerca de marcar nada más entrar, pero Safonov evitó el tanto. El Barcelona empezó a crecer al ritmo de Lamine Yamal, hasta entonces bastante discreto, encontró más espacios para aparecer.
La pegada del campeón decide el partidazo
Cuando mejor parecían estar los azulgranas, apareció de nuevo la contundencia parisina. Ferran Torres estrelló un balón en el poste y, poco después, el PSG encontró el premio a balón parado. Lucas Hernández conectó un cabezazo inapelable que devolvió la ventaja a los franceses y castigó a un Barcelona que había conseguido inclinar el partido a su favor.
La respuesta visitante llegó de la mano de Lamine Yamal. El extremo protagonizó una gran acción individual, se marchó de Zaire-Emery y batió a Safonov con un disparo casi sin ángulo con la puntera. Menudo recurso de crack. El empate devolvía la incertidumbre a un encuentro que parecía destinado a decidirse por pequeños detalles.
Pero el PSG volvió a demostrar por qué es el rival que todos quieren destronar. Vitinha conectó un potente disparo desde fuera del área para firmar el 3-2 y asestar un golpe del que el Barcelona ya no logró recuperarse.
En el 82', Fabián Ruiz puso la sentencia con el cuarto tanto parisino remachando en el segundo palo un buen centro de Hakimi. Se comió la marca Joao Cancelo.
El Barcelona encajó así su primera derrota del curso, pero compitió hasta el final ante un adversario de primer nivel. La diferencia estuvo en la pegada.