El luchador hispanogeorgiano cayó derrotado ante Justin Gaethje en una pelea histórica celebrada nada menos que en la Casa Blanca, ante más de 4.000 espectadores y con Donald Trump presenciando el combate en primera fila.
Topuria resistió hasta el cuarto asalto, pero los médicos y jueces decidieron detener la pelea debido al castigo recibido. El español quería continuar, pero no pudo seguir defendiendo su cinturón.
La derrota supone el primer tropiezo de su carrera profesional y entrega el título del peso ligero a Gaethje. Una noche que prometía ser histórica para Topuria y que terminó con el estadounidense levantando el cinturón en uno de los escenarios más insólitos que ha visto jamás la UFC.