¿Sabías que nadie ha conseguido ganar dos Mundiales seguidos en los últimos 64 años?
La última selección que logró defender con éxito su corona fue Brasil, allá por 1962. Desde entonces, todos los campeones han acabado tropezando con la llamada maldición del campeón.
Algunos ni siquiera superaron la fase de grupos. Le pasó a Francia en 2002, a Italia en 2010, a España en 2014 y a Alemania en 2018. Todos llegaron como vigentes campeones y todos se marcharon antes de tiempo.
Solo Francia estuvo cerca de romper el hechizo. Ganó en 2018 y alcanzó la final de Qatar 2022, pero acabó cayendo ante Argentina en los penaltis.
Ahora le toca el turno a la Albiceleste. Messi ya no está, pero Argentina llega al Mundial de 2026 como una de las grandes favoritas. La pregunta es sencilla: ¿romperá la maldición o será una víctima más de ella?