¿Teletrabajo o gastroenteritis? El dilema del Mundial 2026
¿Vas a pedir un día libre para ver el Mundial? Tranquilo, no hace falta que lo confieses.
Porque cada vez que llega una Copa del Mundo, la productividad se desploma en medio planeta. Y los antecedentes son claros. En Rusia 2018, el absentismo laboral se disparó cerca de un 30%. Y en Países Bajos, durante el Mundial de 2010, uno de cada cuatro trabajadores se ausentó el día que jugaba su selección.
Ahora imagina lo que puede pasar en 2026. Habrá más equipos, más encuentros y horarios perfectos para seguir muchos partidos desde el trabajo.
Las empresas ya lo saben. En Argentina, por ejemplo, una gran mayoría de empleados ha solicitado adaptar sus horarios para no perderse los encuentros. Y muchas compañías están optando por una solución sencilla: permitir cambios de turno o recuperar horas más tarde.
Al final, sale mucho más rentable eso que una epidemia repentina de dolores de cabeza, resfriados y gastroenteritis cada vez que rueda el balón.