La Roma encuentra en De Roon al líder que necesitaba Gasperini
Marten De Roon ha cambiado el Atalanta por la Roma para reencontrarse con Gian Piero Gasperini, el entrenador que ha sido clave en su fichaje. El neerlandés ya destaca por su despliegue físico y su solidez defensiva, unas cualidades que han llamado la atención de Aldair y que pueden resultar decisivas en el regreso del conjunto romano a la Champions League

Marten De Roon preparadoIMAGO
El centrocampista neerlandés ha dejado atrás una década en el Atalanta para reencontrarse con su antiguo entrenador en Roma. Su despliegue físico ante el Como y el elogio de una leyenda como Aldair refuerzan su candidatura a convertirse en una pieza clave del nuevo proyecto.
La llegada de Marten De Roon a la Roma en los últimos compases del mercado de fichajes estival no fue un movimiento más. Gian Piero Gasperini tenía claro que quería volver a contar con uno de los futbolistas que mejor conocen su manera de entender el fútbol, y el tiempo empieza a darle la razón. El neerlandés ha aterrizado en la capital italiana con experiencia, personalidad y una capacidad de trabajo que ya está dejando huella en el equipo.
Su última actuación ante el Como es una buena muestra de lo que puede aportar. En un encuentro que terminó con empate y en el que la Roma tuvo que afrontar alrededor de 40 minutos en inferioridad numérica, De Roon fue el futbolista que más distancia recorrió sobre el terreno de juego, con 11,657 kilómetros. Además, registró cinco entradas, tres de ellas ganadas, situándose entre los jugadores más destacados en esta faceta defensiva. Unos registros que reflejan su compromiso y su capacidad para sostener al equipo en un escenario exigente.
De leyenda del Atalanta a pieza importante para Gasperini
Para entender la importancia de su incorporación hay que mirar a su pasado. De Roon abandonó el Atalanta después de diez temporadas en las que se convirtió en uno de los grandes referentes de la entidad de Bérgamo, con una breve etapa en el Middlesbrough entre medias. Su trayectoria con el conjunto italiano quedó marcada por un registro histórico: 445 partidos oficiales, una cifra que lo convirtió en el jugador con más apariciones de la historia del club.
El centrocampista fue uno de los pilares del crecimiento del Atalanta hasta situarse entre los equipos más competitivos del fútbol europeo. Contribuyó a una etapa en la que el club alcanzó los cuartos de final de la Champions League y conquistó la Europa League, además de asumir la responsabilidad de llevar el brazalete de capitán. Por eso, su salida no resultó sencilla. De Roon cerró una etapa en la que había construido buena parte de su carrera, pero su situación deportiva había cambiado dentro del nuevo proyecto de la entidad. La oportunidad de reunirse con Gasperini terminó abriendo una puerta que el neerlandés decidió cruzar para afrontar un desafío diferente. El propio técnico fue determinante en la operación. Después de trabajar juntos durante nueve años en el Atalanta, Gasperini contactó directamente con el futbolista y movió los hilos para incorporarlo a la Roma. El entrenador explicó que el neerlandés ya no parecía entrar en los planes del club de Bérgamo y que la posibilidad de ficharlo surgió con rapidez.
La conexión entre ambos va mucho más allá de la confianza personal. Gasperini conoce perfectamente su disciplina táctica, su capacidad para interpretar los partidos y su disposición para realizar el trabajo menos vistoso. Hace unos años, el técnico resumió esa sintonía con una frase reveladora: "Él piensa como yo y yo pienso como él".
Aldair se rinde a su actuación ante el Como
El rendimiento de De Roon también ha recibido el reconocimiento de una voz autorizada en la historia de la Roma. Aldair, leyenda defensiva del club y campeón del mundo con Brasil en 1994, destacó en las redes sociales la actuación del neerlandés frente al Como, poniendo el foco en unas cualidades que van más allá de las estadísticas.
"Siempre atento, sólido defensivamente y capaz de marcar el ritmo adecuado para sus compañeros. Algunos jugadores transmiten una sensación de seguridad a todo el equipo. Este es exactamente el tipo de actuación que aprecio especialmente", dijo el exfutbolista brasileño. Sus palabras resumen el valor que De Roon puede tener para el equipo de Gasperini. No necesita acumular goles ni protagonizar acciones espectaculares para resultar determinante. Su aportación se encuentra en la colocación, la lectura de las jugadas, las ayudas defensivas y la capacidad para mantener el equilibrio cuando el partido se complica.
La experiencia que la Roma necesita para volver a competir en Europa
La Champions League representa otro de los motivos que explican la apuesta por el neerlandés. La Roma regresa a una competición en la que llevaba siete años sin participar y necesita futbolistas capaces de gestionar la exigencia de los grandes escenarios. De Roon cuenta con una experiencia europea considerable y, con 44 encuentros disputados en la máxima competición continental según los datos aportados, se sitúa entre los jugadores con más recorrido en la plantilla, solo por detrás de Paulo Dybala, que suma 54.
Su veteranía puede ser importante tanto dentro como fuera del campo. En una temporada en la que la Roma pretende consolidarse en Italia y responder en Europa, disponer de un futbolista acostumbrado a competir al máximo nivel supone un recurso de peso para Gasperini. El entrenador, además, no parece dispuesto a reservarlo a un papel secundario. Sus primeros minutos y su actuación frente al Como apuntan a que tendrá protagonismo en los planes del técnico, que valora especialmente su condición física y su conocimiento del sistema.
De Roon ha cambiado Bérgamo por Roma, pero no ha perdido aquello que lo convirtió en un jugador fundamental para el Atalanta. Ahora tiene por delante el reto de trasladar ese liderazgo a un nuevo vestuario. Y, a tenor de sus primeras actuaciones, Gasperini podría haber encontrado mucho más que un refuerzo para el centro del campo: un futbolista capaz de aportar orden, experiencia y seguridad en los momentos decisivos.