El papelón de Martínez Munuera en el Clásico: ¿Y ahora a quién beneficia? ¿Al Barça o al Real Madrid?
Los dos grandes del fútbol español se miden en un duelo marcado por las acusaciones desde uno y otro bando para tratar de esclarecer cuál es el equipo más perjudicado por los árbitros, algo que cansa y aburre a muchos aficionados, pues es evidente que ambos son los que reciben más favores

Martínez Munuera ya ha pitado cuatro Clásicos. IMAGO
El gran circo de LaLiga está a punto de representar su gran función. Llega el Clásico que todo lo paraliza. Muchos de los mejores jugadores del mundo frente a frente en un partido sumamente importante en la lucha por el título aunque quede un mundo hasta el final. Un espectáculo en toda regla, por el que muchos pagarán un dineral para verlo en directo. Aunque son también muchos los aficionados a los que esa guerra particular entre FC Barcelona y Real Madrid ya cansa y aburre. Por no decir que detestan.
Da igual a qué bando mires. Ellos, blancos o azulgranas, siempre se sienten perjudicados por los árbitros (¡madre mía!) y consideran que su gran rival, al contrario, recibe uno y mil favores de aquellos que siempre vestían de negro. Unos aluden al 'caso Negreira', que obviamente debe quedar aclarado por el bien de la competición, y otros aún siguen diciendo que era Franco quien regalaba los títulos madridistas. Una pelea sin sentido que solo le interesa a ellos.
No se trata de contar errores, sino favores
Porque, en el fondo, alguien debería decirles claramente que la batalla no es esa. Que no se trata de saber cuál es el equipo más dañado por los colegiados. Aunque la televisión oficial del Real Madrid nuevamente haya elaborado un vídeo con datos y estadísticas con el que pretenden demostrar una evidente diferencia de trato desde hace una década. Que no, que la cuestión no es esa. Que aquí la pelea, en todo caso, será saber cuál de los dos es el más beneficiado, porque lo que resulta evidente es que los dos reciben un favor tras otro. No se trata de contar errores, sino favores.
Basta con mirar a lo sucedido la pasada jornada. Esta vez les tocó a Real Betis y Sevilla FC. Y otro día serán otros. No voy a valorar el gol anulado a Lo Celso, la expulsión de Facundo Bernal, el codazo de Güler a Peque, ni la falta de Konate sobre Ure. Ya lo ha visto todo el mundo. Bueno, todos menos De Burgos Bengoetxea y Del Cerro Grande en La Cartuja, y Busquets Ferrer y Cuadra Fernández en el Bernabéu.
La presión mediática que influye en los árbitros
Vaya papelón para Martínez Munuera, el árbitro encargado de repartir justicia en el Clásico (será el quinto que dirija y desde la Ciudad Condal ya recuerdan que el Barça solo ha ganado uno con él y han sufrido tres derrotas). ¿Ahora a cuál de los dos beneficia? Dicho sea esto, lógicamente, en tono irónico, pues no pienso realmente que los árbitros se dediquen a equivocarse premeditadamente para favorecer a los dos grandes de LaLiga. Otra cosa es que se sientan presionados por todo ese aparato mediático y, en caso de duda, siempre barran para los mismos. Eso no habrá nadie que lo pueda negar. Y alguno dirá que también les pasa a los equipos 'medianos' contra los 'pequeños'. Puede ser. Pero no les escucho quejarse todo el día (solo cuando toca) y taladrarnos la cabeza con sus lloros.

A nivel nacional, de nada sirven las reivindicaciones de un periodista de provincias. Ellos siguen a lo suyo. No, tú más... Argumentos infantiles, en los que Mourinho en particular es todo un experto, cuando disponen de los mejores jugadores del mundo y solo necesitan de su fútbol para barrer a los contrarios.
¡Cuidado, que en el Camp Nou sí hay cámaras de sobra!
A alguno le entra ganas de que hubiese prosperado el rollo ese de la Superliga y hubiesen dejado al resto en paz. Pero claro, al fin y al cabo son los que generan más ingresos dentro de este negocio, que no es otra cosa. Habrá que seguir aguantando... y disfrutando de Lamine Yamal, Mbappé y compañía.
Además, les iba a dar un consejo. Si pretenden agredir a un rival, podrían hacerlo en el centro del campo, cuando el balón vaya hacia el área, que ahí no hay cámaras que los vea. Pero no. Esta vez, qué casualidad, sí que habría muchas más para captarlo todo. También es irónico, por cierto.