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Llega 'El Clásico de los Tramposos': ¿de verdad no pueden perder por una vez los dos, Barça y Madrid?

Culés y merengues, tras golear con flagrante ayuda arbitral y posterior connivencia mediática el pasado fin de semana ante heliopolitanos y nervionenses, dirimen el próximo domingo un duelo en las alturas que, al menos, permitirá que se hable ya por fin de otras polémicas que no nos incumben

Llega 'El Clásico de los Tramposos': ¿de verdad no pueden perder por una vez los dos, Barça y Madrid?

Güler, que debía estar ya en la calle, celebra el 1-0 el domingo; un día antes, Lamine, que mereció luego más por provocar a Bernal, festeja el 0-1 con Koundé.RM / Lince

Óscar MurilloÓscar Murillo 7 min lecturaSin comentarios

La Champions League, en el caso del Real Betis, adelanta el paso de página. En el del Sevilla FC, tardará un poco más el cambio de chip, tras una infructuosa visita de su presidente, José María del Nido Carrasco, a la capital de España para presentar una queja formal por el 'mangazo' del pasado domingo en el Santiago Bernabéu. Hasta el lunes 26 de octubre no recibirá al CA Osasuna, aunque el transcurso de las horas invita ya a pensar en lo que sí se puede controlar y tiene remedio. Lo que no es óbice para seguir reclamando lo que es justo, pues a la parcialidad arbitral hubo que añadir justificaciones surrealistas, decisiones increíbles en los comités y cierto 'bullying'.

En cuanto a esto último (se me acumulan los temas, discúlpenme), toda mi solidaridad para Albert Osuna, 'masacrado' y señalado en las redes sociales por la turba madridista, no contenta con que Busquets Ferrer perdonara una roja directa a Arda Güler, concediera un gol tras una falta previa notoria de Ibrahima Konaté a Robbie Ure (esta vez no se rebobinó en el VAR, para qué) y señalara un cuestionable penalti de Andrés Castrín a Kylian Mbappé, sino que inició una campaña de acoso y derribo contra el empleado del club nervionense calificado como CM y responsable de algunos tuits con sarcasmo (si ya no nos queda ni protestar, apaga y vámonos) en la cuenta oficial.

Defendía su sevillismo con pruebas la cuenta @247SfcFans, recordando que, pese a ser catalán y admirador de Leo Messi (toma ya investigación; como yo, vamos, que me criado entre Castilleja de la Cuesta y el Parque Alcosa), demostraba su amor por los colores blanquirrojos desde hace muchos años, primero en la distancia y, ahora, en la capital hispalense. Porque, por supuesto, el 'robo' en Chamartín no era algo entre Sevilla FC y Real Madrid. No, hombre. Parafraseando a Rosalía, eso sería una narrativa reduccionista. Esto es algo entre Real Madrid y FC Barcelona. Como el claro perjuicio el día antes al Real Betis, que fue para perjudicar a los blancos. Claaaaaro.

De La Cartuja a Chamartín

Cronológicamente hablando, las tropelías comenzaron el sábado pasado en La Cartuja. Goleó 2-5, como el año pasado cuando el penalti escamoteado a Marc Bartra, un FC Barcelona que sólo sabía ganar esta temporada hasta que este martes llegó al Parque de los Príncipes, donde el PSG, bicampeón de la Champions League, lo bajó de la nube con un sonoro 4-2. Seguramente, los culés habrían vencido sin ayudas al Real Betis, pero el caso es que no faltó un golazo anulado a Giovani Lo Celso que era el 2-2 al filo del descanso y una roja directa a Facundo Bernal nada más volver de vestuarios con 2-3. Para evitar cualquier duda, que Ez Abde había marcado muy rápido.

El CTA, que se ha olvidado en su 'Tiempo de revisión' de cualquier polémica en el Real Madrid-Sevilla FC (ahora vamos con eso), se encargó de ratificar que el tanto del argentino estaba bien anulado por una mano previa (17 segundos antes) del 'Cucho' Hernández, sin que dos toques foráneos ni el tiempo transcurrido puedan considerarse un cambio de jugada. En la 24/25, el Barça empató en el 'Clásico' de la segunda vuelta tras controlar Frenkie de Jong con el antebrazo, pero entonces no había que volver atrás en el vídeo y, por supuesto, no se hizo. Un VAR a la carta, como cuando Pedri González pidió a De Burgos Bengoetxea que revisara la más reciente.

Ni rastro de 'mea culpa' ni análisis del agarrón de Pau Cubarsí a Facundo Bernal en el 1-2 de Rodri Hernández, el juego peligroso de Fermín López al llevarse el balón en el 1-3, la provocación y simulación de Lamine Yamal en la acción de la roja (donde el uruguayo está torpísimo y cae como un pardillo, aunque se van a recurrir a Apelación los cuatro partidos, porque es a todas luces desmesurado). El madridismo mediático no tardó en posicionarse simbólicamente con los heliopolitanos, aunque sólo fuera por la oportunidad perdida de acercarse a su máximo rival, no sin denunciar algunos que Manuel Pellegrini rotó menos contra ellos (con seis días de descanso y sin Champions antes).

"Hay que venir llorados de casa"

Al día siguiente, la afrenta ya apuntada en el Santiago Bernabéu, con un periodista de 'El Chiringuito', que cuando ejercía hace unos años a pie de campo para LaLiga disimulaba un poco más sus humos y sus colores, recomendando "venir llorados de casa" a béticos y sevillistas, porque los marcadores fueron abultados y se agarran a esas "pequeñas polémicas". Porque, más allá de las interpretaciones y del plus con el Sevilla FC de que no hubiera repeticiones desde más cerca ni en la retransmisión ni en la sala VOR (con tropecientas cámaras) del codazo en el cuello a 'Peque' Fernández, molesta que el agraviado se queje. Que se calle, hombre. Que lo acepte y pase página.

Pellegrini, un "hijo de p**a"

Por suerte para todos a los que no nos palpita el corazón en clave merengue o blaugrana, este domingo y los días posteriores se atacarán entre ellos. Como ese icónico meme de los dos spiderman señalándose sorprendidos. La clave estará en quién roba más que el otro, a quién beneficia más el colegiado de turno (ahí hasta me compadezco del que le toque). Un auténtico 'Clásico de Tramposos', de sospechosos habituales arropados por el caluroso manto de LaLiga, el Comité Técnico de Árbitros, los medios locales (uno en Barcelona llamó "hijo de p**a" a Manuel Pellegrini en directo por reclamar en sala de prensa) y las RR.SS. La pena es que no puedan perder los dos. Sería glorioso.