Laura Molina (Bádminton): "El dobles es mi objetivo a nivel internacional"

Laura Molina disputando un partido de individuales durante la pasada temporada.Rafa Cala
El deporte va mucho más allá del fútbol y siempre hay estrellas andaluzas y sevillanas de otros más minoritarios que no son reconocidas por sus méritos deportivos. Éste es el caso de la jugadora de bádminton Laura Molina Fernández.
El juego de la raqueta y el volante requiere unos reflejos felinos, una condición física perfecta y una excelente agilidad para adaptarse a la velocidad a la que se juega cada punto.
En pleno auge de este deporte por los éxitos internacionales de Carolina Marín y Pablo Abián, esta joven sevillana tuvo la cortesía de contar sus inicios: “Comencé a los 6 años en la escuela deportiva. Desde pequeña siempre jugué por herencia familiar y a los 9 años ya entré a formar parte del club”.
Laura tiene el bádminton en la sangre, su familia es una entusiasta de este deporte y ella es una continuadora de la saga. Las personas que le influyeron para practicar el juego de la raqueta los tenía muy cerca. “Mi padre era seleccionador nacional cuando empecé y tengo a una hermana, Marta, que también es jugadora”, aseveró.
Cuestionada por el juego y su evolución en la región, admitió que hay mucho que hacer para que tenga mayor repercusión pero que “poco a poco” va creciendo el interés por el juego. “En La Rinconada hay afición, si hablas de esto sabes qué hacemos y dónde estamos”. Además, Laura remarcó la promoción que hacen continuamente en los pueblos de la zona. “Siempre vamos a colegios y demás centros educativos para darle la mayor difusión posible”, aseguró.
Con grandes éxitos y premios a sus espaldas, como ser campeona de España en todas las categorías inferiores, tanto en individuales como en dobles, la hispalense ve el futuro lleno de interrogantes. “Los talentos están siguiendo la senda de otros jóvenes de diversos campos laborales. Se van fuera, al extranjero, donde saben que tendrán oportunidades”, afirmó Laura.
Tras su último gran resultado, un tercer puesto en dobles en el Internacional de España, afronta más ilusionada que nunca sus nuevos retos, aunque no descuida sus estudios. “Ahora mismo, estoy centrada en preparar el dobles femenino a nivel internacional y poder representar a España en las máximas competiciones posibles, pero también iniciaré un máster de Etología en Córdoba y estoy hablando con compañeros para entrenar allí”, manifestó.
No quiso olvidar la relativa juventud con la que cuenta su deporte preferido en la sociedad española y la dificultad que supone hacerse un hueco. “Empezamos en la década de los 80 y vamos abriéndonos paso poco a poco. Esperemos que cada vez tengamos más difusión en los medios de comunicación”.
En un país eminentemente futbolero y que dedica poco espacio al resto de deportes olímpicos en los informativos, la rinconera mostró su resignación: “Es muy triste que no interese a nadie y que cuando sea noticia sea más por algo banal, como la obligación de llevar falda que por los resultados”.
En su vida personal se considera una joven relativamente normal. “Cuando no estoy compitiendo, me gusta relajarme y disfrutar de mis amigos, mi familia e ir al cine”. Entre todo ese ocio, se pronunció practicante de otros deportes como el pádel y la natación porque “nadar es una actividad que compensa todo nuestro cuerpo ya que con el bádminton sólo ejercitamos ciertas partes y, con ello, fortalecemos el físico y nos ayuda a prevenir lesiones”, concluyó.
El juego de la raqueta y el volante requiere unos reflejos felinos, una condición física perfecta y una excelente agilidad para adaptarse a la velocidad a la que se juega cada punto.
En pleno auge de este deporte por los éxitos internacionales de Carolina Marín y Pablo Abián, esta joven sevillana tuvo la cortesía de contar sus inicios: “Comencé a los 6 años en la escuela deportiva. Desde pequeña siempre jugué por herencia familiar y a los 9 años ya entré a formar parte del club”.
Laura tiene el bádminton en la sangre, su familia es una entusiasta de este deporte y ella es una continuadora de la saga. Las personas que le influyeron para practicar el juego de la raqueta los tenía muy cerca. “Mi padre era seleccionador nacional cuando empecé y tengo a una hermana, Marta, que también es jugadora”, aseveró.
Cuestionada por el juego y su evolución en la región, admitió que hay mucho que hacer para que tenga mayor repercusión pero que “poco a poco” va creciendo el interés por el juego. “En La Rinconada hay afición, si hablas de esto sabes qué hacemos y dónde estamos”. Además, Laura remarcó la promoción que hacen continuamente en los pueblos de la zona. “Siempre vamos a colegios y demás centros educativos para darle la mayor difusión posible”, aseguró.
Con grandes éxitos y premios a sus espaldas, como ser campeona de España en todas las categorías inferiores, tanto en individuales como en dobles, la hispalense ve el futuro lleno de interrogantes. “Los talentos están siguiendo la senda de otros jóvenes de diversos campos laborales. Se van fuera, al extranjero, donde saben que tendrán oportunidades”, afirmó Laura.
Tras su último gran resultado, un tercer puesto en dobles en el Internacional de España, afronta más ilusionada que nunca sus nuevos retos, aunque no descuida sus estudios. “Ahora mismo, estoy centrada en preparar el dobles femenino a nivel internacional y poder representar a España en las máximas competiciones posibles, pero también iniciaré un máster de Etología en Córdoba y estoy hablando con compañeros para entrenar allí”, manifestó.
No quiso olvidar la relativa juventud con la que cuenta su deporte preferido en la sociedad española y la dificultad que supone hacerse un hueco. “Empezamos en la década de los 80 y vamos abriéndonos paso poco a poco. Esperemos que cada vez tengamos más difusión en los medios de comunicación”.
En un país eminentemente futbolero y que dedica poco espacio al resto de deportes olímpicos en los informativos, la rinconera mostró su resignación: “Es muy triste que no interese a nadie y que cuando sea noticia sea más por algo banal, como la obligación de llevar falda que por los resultados”.
En su vida personal se considera una joven relativamente normal. “Cuando no estoy compitiendo, me gusta relajarme y disfrutar de mis amigos, mi familia e ir al cine”. Entre todo ese ocio, se pronunció practicante de otros deportes como el pádel y la natación porque “nadar es una actividad que compensa todo nuestro cuerpo ya que con el bádminton sólo ejercitamos ciertas partes y, con ello, fortalecemos el físico y nos ayuda a prevenir lesiones”, concluyó.