El partido entre España e Irak, preparatorio amistoso para el mundial de 2026, está en riesgo tras la celebración de la afición blanquiazul tras el ascenso conseguido por Dépor ocho años después. Hasta 15 desperfectos en los que los técnicos trabajan a contrarreloj para que Riazor esté a punto para el jueves 4 de junio acoger la ñultima cita de la selección antes de viajar a Estados Unidos.