Nico Williams ya está de vuelta pero no despeja las dudas. Tras dos meses fuera por su pubalgia, el extremo del Athletic reapareció ante el Getafe, aunque sin poder marcar diferencias.
En Bilbao hay inquietud: su recuperación ha sido larga y ahora afronta una especie de “pretemporada exprés” en pleno curso. El objetivo está claro: llegar al Mundial en plena forma, pero el tiempo corre en su contra.
Tiene solo ocho partidos para convencer a Luis de la Fuente… en un contexto donde la competencia aprieta. Además, su nivel todavía está lejos del que mostró en la Eurocopa. Nico ya ha vuelto, pero ahora necesita demostrar que sigue siendo ese jugador decisivo. Porque el Mundial está cerca y su sitio no está asegurado.