España ya sabe cuál puede ser uno de sus grandes rivales en este Mundial y no viste ninguna camiseta. El calor y la humedad están marcando los primeros días de concentración de La Roja en Estados Unidos. En su último entrenamiento, los jugadores trabajaron con casi 30 grados y una sensación térmica superior a los 33.
Sin embargo, Luis de la Fuente recibe una buena noticia. Los dos primeros partidos de España se jugarán en Atlanta, un estadio de última generación con techo retráctil y climatización que permitirá competir en condiciones ideales.
El verdadero examen llegará más adelante. Dependiendo de cómo avance en el torneo, España podría acabar jugando en ciudades mucho más exigentes, como Miami, donde el calor sí puede convertirse en un factor decisivo. Mientras tanto, Lamine Yamal y Nico Williams ya están recuperados y apuntan al debut mundialista. La Roja evita, de momento, el problema del calor.