El sueño frustrado de Enes Ünal: "El Atlético de Madrid me seguía y yo quería que me fichara"
El delantero turco, que trata de recuperar su mejor nivel en el Bournemouth, añora su paso por LaLiga, donde militó en el Villarreal, el Levante, el Valladolid y el Getafe. Fue de azulón como más y mejor rindió, lo que hizo que el conjunto colchonero, entre otros, se interesara en su contratación

Enes Ünal trata de recuperar su nivel en el Bournemouth.IMAGO
A sus 28 años, Enes Ünal trata de recuperar su mejor versión en el Bournemouth. Después de sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en enero del pasado año, el ariete turco reapareció con el conjunto inglés el pasado mes de octubre y desde entonces ha participado en 18 encuentros esta temporada, aunque todos ellos saliendo desde el banquillo. Apenas 200 minutos en los que ha sumando un único tanto. Por ello, recuerda con nostalgia aquellos etapa en la que estaba en boca de todos gracias a su gran rendimiento en el Getafe, que lo traspaso en el mercado invernal de la 23/24 a cambio de 16,5 millones de euros.
Antes de dar el salto a la Premier League, sin embargo, el delantero otomano estuvo en el radar del Atlético de Madrid, donde le habría encantado jugar. "Después de Benzema, fui uno de los máximos goleadores de LaLiga con el Getafe. Con 24-25 años, estaba a ese nivel en LaLiga y significaba que muchos equipos me observaban. El Atlético me seguía constantemente en aquel momento. De hecho, yo quería jugar en el Atleti. A mí me gusta mucho el estilo y filosofía de juego del Cholo Simeone, y su planteamiento también. Pero la situación siempre se alargaba. Esperaron demasiado", ha señalando en el diario As.
El interés del Real Betis y lo que truncó su fichaje por el Benfica
Junto al club colchonero, además, no le faltaron otros pretendientes, pero otra grave lesión truncó su salida del Coliseum. "El Brentford y el Real Betis me querían también, pero lo que estuvo cerca fue un movimiento hacia al Benfica. Casi todo estaba prácticamente cerrado. Habían visto 26 o 27 de mis partidos cuando jugaba en el Getafe. Roger Smith era el entrenador del Benfica en ese momento. Estaban en el proceso de venta de Gonçalo Ramos, que se fue al Paris Saint-Germain. Todo parecía estar hecho para mi fichaje, solo quedaban detalles muy pequeños. Pero por otro lado, había desarrollado una muy buena relación con el Getafe. Hablamos con todo el equipo. Estábamos en puestos de descenso y yo estaba increíblemente cansado. Jugaba 90 minutos en casi todos los partidos. Fuimos a Sevilla para jugar ante el Real Betis. Hacía 30-35 grados. Su césped estaba seco. Y yo llevaba unas botas de tacos que no me venían bien. Pensé en cambiarme las botas después del calentamiento. Pero luego regaron el campo y me resbalé. Por eso desistí de cambiarme las botas. En el minuto 5, se me enganchó el pie en el césped, se me rompió el ligamento cruzado y empezó mi calvario con las lesiones. Estuve lesionado siete meses. Después volví a jugar bien", señaló el internacional, que en el pasado mercado invernal fue relacionado con varios equipos españoles.

Su salida del Getafe
Así, tiempo después se le presentó una nueva oportunidad que no desaprovechó, explicando cómo se dio su traspaso. "La última vez jugamos un partido de Liga contra Osasuna. Jugué los 90 minutos. Era el último periodo del mercado de fichajes. Me acababa de recuperar de la lesión y no tenía ninguna intención de ser traspasado, cuando de repente me llamó el Bournemouth. Tanto el club como el entrenador me querían. Me presentaron un buen plan y vine aquí“, comentó.
Pero antes de explotar en las filas del Getafe, donde firmó 36 goles en 109 partidos, Enes Ünal recaló en España de la mano de un Villarreal que pagó 15 millones por su pase procedente del Manchester City, que lo había tenido cedido en el el Genk belga y el NAC Breda y el Twente de Países Bajos. Pero en el club castellonense no llegó a responder a las expectativas, marchándose también a préstamos al Levante y el Valladolid.
El difícil paso por el Villarreal
"Tenía 20 años cuando fui por primera vez al Villarreal. Estaba intentando adaptarme a LaLiga, no sabía español, el nivel era muy diferente. Es una Liga muy rápida. Tuvimos un mal comienzo de temporada, despidieron al entrenador, trajeron al entrenador del segundo equipo, y era su primera experiencia como entrenador principal. De repente, empezó a ascender a jugadores del segundo equipo al primero. Fui a la selección nacional, volví, y no me incluyó en la convocatoria. Ni siquiera nos habíamos conocido todavía. Pregunté si había algún problema, y me dijo que no me entendía porque no hablaba español. Eso fue lo primero que me molestó en el Villarreal. Este club invirtió 15 millones de euros en mí. Empecé a jugar menos y tuve problemas. El Levante llamó y preguntó si iría por dos meses a préstamo. Llamé a Lucescu, que era el seleccionador nacional en ese momento, y de repente me fui al Levante. Al menos iba a jugar. Quería quedarme en el Levante hasta el final de la temporada, pero entonces el Villarreal vendió a Bakambu a China, y me dijeron: 'Tienes que venir'. Eso fue lo que me dijeron. Empecé a comunicarme un poco más con el entrenador, jugué más. Entré como suplente contra el Atlético de Madrid y marqué dos goles, pero la semana siguiente no me volvió a poner a jugar. Dijo que no me pondría por razones tácticas, y todo eso me molestó”, señaló.
Los buenos recuerdos del Valladolid: "Allí me hice futbolista"
Sí tiene buenos recuerdos, en cambio, de su paso por el Valladolid durante dos campañas, destacando que pese al carácter humilde del club pucelano, fue allí donde se forjó como jugador. "Ronaldo compró el club y las cosas cambiaron. En mi primer año, no viajábamos en avión. Era algo inaudito a ese nivel, pero así eran las cosas. El gimnasio era de los años 80 o 90. Pero en realidad, allí me convertí en futbolista. Valladolid me mostró la otra cara del fútbol. Me convertí en un jugador y una persona más competitiva y combativa. Villarreal parecía una muy buena decisión, pero resultó ser una mala. Valladolid también fue una decisión forzada, no la mejor, pero fue muy beneficiosa para mi carrera y mi vida. Me fue muy bien. Después de eso, comenzó la aventura del Getafe. Valladolid está a una hora de Madrid. Mi esposa y yo siempre íbamos y veníamos a Madrid, y siempre decíamos: ‘Ojalá viviéramos en Madrid'”, sentenció.