Se moja con el banquillo del Athletic: "Iraola e Iñigo Pérez tienen muchas cosas de Valverde"
Retirado hace dos años, Raúl García sigue muy pendiente del conjunto bilbaíno y no ha dudado en afirmar que hubo un momento a lo largo de su etapa en San Mamés en la que "el club debió ser más ambicioso para mejorar al equipo"

Andoni Iraola e Iñigo Pérez han sido tentados por el Athletic. IMAGO
Hace ya dos temporadas que colgó las botas, después de nueve campañas en las filas del Athletic Club, y Raúl García no echa de menos el fútbol. A sus 39 años, ejerce como embajador de LaLiga, donde llegó a disputar 609 partidos en los que firmó 111 goles. Echando la vista atrás, se siente satisfecho con su trayectoria, aunque para muchos no fue lo suficientemente valorado, quedándose con la "espinita clavada" de no haber jugado nunca con la selección española.

“La verdad que no lo echo de menos. Estoy un momento feliz. Quizá no sé si es porque todavía es relativamente pronto, pero ese miedo que tenía al posfútbol, de momento, me está yendo bien. Estoy disfrutando mucho a la familia y no lo echo de menos”, explicó en 'El camino de Mario' junto a su excompañero Mario Suárez, que le cuestionó por su salida del Atlético de Madrid rumbo al conjunto bilbaíno, desvelando al respecto que fue una decisión que tomó a última hora.
Su salida del Atlético de Madrid
“En esa pretemporada me calenté. Llegó gente nueva, no me sentía tan valorado y llegó la oferta del Athletic que me sedujo. Además, iba a estar más cerca de mi madre, que durante muchos años pasó una enfermedad. Fue en los últimos días de mercado. Tuve una reunión con Miguel Ángel Gil y con el Cholo para decirles que quería salir. El que conocieran como soy me ayudó a que se pudiera dar”, señaló.
No le importaron, además, las críticas de parte de la afición de Osasuna, donde se formó y dio el salto a la elite, por decantarse por el club vasco. "Es otra de las decisiones de las que la gente no es consciente. Entendí que iba a pasar, pero no le di mayor importancia", apuntó, hablando también sin reparos sobre lo mejor y lo peor del Athletic según su propia experiencia.
Los pros y los contras de la filosofía del Athletic
"La filosofía que tiene el Athletic es lo que le hace especial. Pero también tiene un punto negativo de que no ves la exigencia real. Yo cuando estaba en Madrid todos veranos llegaba gente nueva y tenías que apretar. Aquí no. Hubo un momento en el que salieron jugadores importantes como Laporte o Kepa y el club debió ser más ambicioso para mejorar al equipo. Y la ambición no va solo en fichajes. También en el mensaje, en lo que transmite el club”, destacó.
Ahora, desde la distancia, lamenta la marcha de Ernesto Valverde y se moja sobre la elección de su sustituto, aunque sus preferencias no son las mismas que las de la entidad rojiblanca, que tiene al alemán Edin Ferzic como favorito. “Valverde se va porque en el fútbol parece que ver a una cara mucho tiempo cansa. Es difícil que haya un entrenador mejor que él. ¿El nuevo entrenador? Iraola o Iñigo Pérez tienen muchas cosas de Valverde. Son dos entrenadores que me gustan”, recalcó.
Los pitos del Calderón: "Sufrí mucho"
De su etapa en el Atlético de Madrid, por su parte, recuerda que también pasó momentos complicados. “A partir del segundo año, sufrí bastante. Yo fui de los jugadores que más silbaron en el Calderón. Filipe me dijo un día en el vestuario: ‘¿Raúl cómo puedes salir al campo con esa presión?’. Fue una época en la que no salía de casa. Iba a entrenar, volvía a casa, y me metía a dormir como podía. Eso me hizo más fuerte. Muchos jugadores salieron del club y no fueron capaces de dar ese rendimiento que luego yo sí fui capaz”, resaltó, señalando a Diego Simeone como una figura clave para que al final estuviese siete campañas en la disciplina rojiblanca, con un paréntesis de una temporada cedido entre medias en Osasuna.

El papel clave de Simeone
“Necesitaba que un entrenador se mojara conmigo fuera del vestuario. Con la prensa el Cholo me ayudó mucho. Siempre me defendió. Además, me entendió como futbolista. Yo nunca fui un jugador de construir juego. Y él me pedía que llegara al área. Tanto es así que un partido en Eibar estaba una banda llena de barro, por la que no se podía jugar y me puso en las dos partes ahí”, rememoró sobre el técnico argentino.
Los piques con Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos
Ese carácter guerrero y luchador le hizo ser especialmente odiado por muchas aficiones rivales, algo que Raúl García asumía con naturalidad. "Me gusta cuando viene alguien me dice es que te odiaba y tal. Es normal por un lado, porque yo he defendido lo mío. Lo defiendo a muerte. Creo que es la base de poder hacer bien tu trabajo. La gente contra la que me he tenido que enfrentar u otras aficiones, me dicen ‘si hubieses estado en mi equipo, seguramente hubiese cambiado de opinión’. Es parte del fútbol”, apuntó, deteniéndose en sus piques en algunos derbis contra el Real Madrid, como el que vivió con Cristiano Ronaldo.
"Le dije te arranco la cabeza o algo así. Creo que el respeto siempre debe estar por delante, pero ese día me salió del alma", afirmó entre risas, sin olvidar tampoco sus choques con Sergio Ramos. "Los derbis sacaban lo peor de mí. Pero no me arrepiento de cómo los enfrentaba. Con Ramos era con el que más disputas tenía. Él es como yo, quería ganar, iba duro, no pasa nada. Yo tengo muy buena relación con él. Pero si hay que ir a chocar hay que ir a chocar”, sentenció.