Morante de la Puebla, del gol de su hijo con el Betis a una posible despedida de Las Ventas
El hijo del diestro sevillano acompañó a su padre en la Corrida de la Hispanidad en Las Ventas, apenas un día después de cumplir su sueño de debutar con el primer equipo del Betis y marcar en la victoria ante Osasuna

Morante & Morante Jr.Plaza1/Las Ventas
José Antonio Morante, hijo del torero Morante de la Puebla, ha vivido un fin de semana difícil de olvidar. Apenas unas horas después de estrenarse como goleador con el primer equipo del Real Betis, el joven futbolista acompañó a su padre en una cita muy especial en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid.
El encuentro entre los dos ha dejado una imagen cargada de complicidad. El coso madrileño compartió en su cuenta oficial de X (antiguo Twitter) el saludo afectuoso entre padre e hijo antes del comienzo de la Corrida de la Hispanidad, en la que Morante de la Puebla compartió cartel con Héctor Gutiérrez y Aarón Palacio.
Un estreno soñado con el Betis
La visita a Madrid de Morante Jr. llegó después de una jornada que difícilmente olvidará el canterano verdiblanco. Este domingo, en el triunfo por 5-2 frente a Osasuna en La Cartuja, José Antonio Morante, de 19 años, debutó en LaLiga con el primer equipo del Betis y necesitó apenas unos minutos para dejar su sello.
El joven aprovechó un pase de Héctor Bellerín para sacar un potente disparo con la zurda desde fuera del área, marcando su primer gol para establecer el definitivo 5-2 en el minuto 96.
Pero el tanto tuvo también una dedicatoria muy especial. Después de recibir las felicitaciones de sus compañeros, el futbolista realizó un gesto taurino con la muleta, un homenaje a su padre que reflejó la estrecha relación entre ambos y la influencia del diestro en su vida. Una celebración que no se veía desde que se retiró Joaquín, quien también celebró más de un gol dando un muletazo.

De La Cartuja a Las Ventas
La celebración del gol tuvo continuidad este lunes, cuando el futbolista acompañó a su padre en la plaza madrileña. De esta forma, ambos compartieron dos jornadas muy especiales en sus respectivas carreras: el inicio de la aventura de Morante Jr. en la élite del fútbol español y una nueva cita de Morante de la Puebla en uno de los escenarios más emblemáticos de la tauromaquia.
Para el torero, además, el regreso a Las Ventas tenía un significado particular. En la Corrida de la Hispanidad del pasado año protagonizó uno de los episodios más recordados de su trayectoria reciente al cortarle dos orejas a su actuación y desprenderse después de la coleta en el centro del ruedo, un gesto tradicionalmente asociado a la retirada.
Un año después, Madrid volvió a ser escenario de una jornada señalada para el diestro, esta vez con la presencia de su hijo, que acaba de dar uno de los primeros pasos importantes de su carrera futbolística. Fue quizás la última vez que el torero sevillano pisa el coso madrileño, puesto que su salida de la plaza tuvo cierto aire de despedida. "Dependerá, no sé de qué", dijo el diestro tras la corrida en Valencia días atrás sobre su continuidad una temporada. En cualquier caso, dos profesiones muy distintas, pero una misma familia unida por la pasión y el apoyo mutuo.