El Real Madrid ya no tiene margen y Álvaro Arbeloa tampoco. Fuera de Copa y a siete puntos del liderato en Liga, el técnico blanco se juega la temporada en la Champions League. Su único camino y también su mayor examen.
El próximo reto es el Bayern de Múnich, en unos cuartos que marcarán el futuro del equipo y posiblemente del propio entrenador. Porque en el Madrid, todo se mide en Europa. Y más aún cuando los números no acompañan: cinco derrotas en apenas 18 partidos y un equipo que ha perdido regularidad.
El once que funcionaba se ha desdibujado, las rotaciones no han dado resultado y ni siquiera el regreso de Mbappé ha cambiado la dinámica. Ahora, todo pasa por reaccionar a tiempo. Porque en el Real Madrid hay una norma no escrita: los entrenadores se explican en la Champions y Arbeloa ya no tiene más balas.