Martín Zubimendi ha dado el salto definitivo. Lo que antes era promesa hoy es una certeza. Su llegada al Arsenal en 2025 ha sido el punto de inflexión.
En Londres ha encontrado el contexto perfecto para crecer y ahora no solo ordena el juego, también manda. Más presencia en ataque, más personalidad y un impacto inmediato en un equipo que pelea por todo.
Durante años, clubes como el Real Madrid o el Barça lo siguieron pero fue el Arsenal quien apostó y él quien eligió. Y no se equivocó.
Su evolución también se nota en la selección. Con Luis de la Fuente, ya es pieza clave y apunta a liderar el centro del campo en el Mundial de 2026. Zubimendi ya no es futuro, es presente, y una apuesta futura.