Un Sevilla a ritmo de Champions pese al bocado de realidad
Sus dos tropiezos seguidos no le impiden aspirar a un registro potencial que siempre ha otorgado el pasaporte para la Liga de Campeones, y que, antes de la explosión del duopolio, habría sido suficiente en siete ocasiones para ganar el título liguero.

Carriço, Deulofeu y Vitolo celebran el gol ante el Levante.Álvaro Palomo
Cuando se ocupa el trono de la excelencia, la sensibilidad se extrema y cualquier imprevisto que no se contemple en la sobreelevada hoja de ruta provoca una desazón muy por encima de la que causaría en circunstancias normales. Los tropiezos tienden a exagerarse por una pérdida de perspectiva que nubla la vista ante una situación que continúa siendo envidiable.
En este sentido, el prodigioso comienzo del Sevilla ha generado esta tesitura en Nervión, con una cierta desilusión e inquietud por dos partidos consecutivos en los que no se ha ganado, en San Mamés contra el Athletic y, sobre todo, en casa el domingo con el Levante. Este último desliz ha herido las buenas sensaciones del sevillismo con un bocado de realidad que, sin embargo, ha causado muchos menos estragos a nivel matemático. Y es que los registros del Sevilla continúan siendo excepcionales y de sobra válidos para alcanzar el objetivo de la Champions.
No en vano, el equipo de Emery, con 23 puntos en 11 partidos, promedia 2,1 unidades por choque, lo que, de mantener este ritmo, le conduciría a terminar la competición con un total de 79 puntos. Este registro potencial, a tenor de los antecedentes históricos, le aseguraría una plaza para la Liga de Campeones, puesto que, desde que la victoria se cotiza a tres puntos, siempre ha valido para finalizar entre los cuatro primeros de la tabla.
Así, los 79 puntos que proyecta el Sevilla de Emery a día de hoy le habrían valido para conquistar el tercer lugar en seis ocasiones, por las dos que le habría dado para la cuarta plaza y las cuatro para obtener el pase directo a la fase de grupos de la elite europea como segundo clasificado de Primera división.
Es más, antes de la explosión definitiva del duopolio Real Madrid-Barcelona propiciada por el desigual reparto televisivo, cuando no era extraño que la Liga la ganara otro equipo, los 79 puntos marcados por la media actual habrían aupado al Sevilla a la cima de la tabla en varias ocasiones. Hito histórico que habría sido posible hasta en siete temporadas. Primero en la 97/98, en la que el Barcelona se coronó con 74 puntos y se accedió a la Champions con 63; en la 98/99, igualando los 79 del Barcelona; la 99/00, con el Deportivo como campeón con 69 unidades, seis más que el cuarto, el Zaragoza; la 01/02, con cuatro más que el Valencia (75); la 02/03, en la que el Real Madrid se adjudicó el título con 78; la 03/04, con los 77 puntos del Valencia; y, por último, en la 06/07, campaña en la que el Sevilla peleó hasta el final por el entorchado, ganado por el Real Madrid con 76 puntos, tres menos de los que acumularía el Sevilla a tenor de sus guarismos en las primeras 11 jornadas. Cifras que siguen concediendo licencia para soñar.
En este sentido, el prodigioso comienzo del Sevilla ha generado esta tesitura en Nervión, con una cierta desilusión e inquietud por dos partidos consecutivos en los que no se ha ganado, en San Mamés contra el Athletic y, sobre todo, en casa el domingo con el Levante. Este último desliz ha herido las buenas sensaciones del sevillismo con un bocado de realidad que, sin embargo, ha causado muchos menos estragos a nivel matemático. Y es que los registros del Sevilla continúan siendo excepcionales y de sobra válidos para alcanzar el objetivo de la Champions.
No en vano, el equipo de Emery, con 23 puntos en 11 partidos, promedia 2,1 unidades por choque, lo que, de mantener este ritmo, le conduciría a terminar la competición con un total de 79 puntos. Este registro potencial, a tenor de los antecedentes históricos, le aseguraría una plaza para la Liga de Campeones, puesto que, desde que la victoria se cotiza a tres puntos, siempre ha valido para finalizar entre los cuatro primeros de la tabla.
Así, los 79 puntos que proyecta el Sevilla de Emery a día de hoy le habrían valido para conquistar el tercer lugar en seis ocasiones, por las dos que le habría dado para la cuarta plaza y las cuatro para obtener el pase directo a la fase de grupos de la elite europea como segundo clasificado de Primera división.
Es más, antes de la explosión definitiva del duopolio Real Madrid-Barcelona propiciada por el desigual reparto televisivo, cuando no era extraño que la Liga la ganara otro equipo, los 79 puntos marcados por la media actual habrían aupado al Sevilla a la cima de la tabla en varias ocasiones. Hito histórico que habría sido posible hasta en siete temporadas. Primero en la 97/98, en la que el Barcelona se coronó con 74 puntos y se accedió a la Champions con 63; en la 98/99, igualando los 79 del Barcelona; la 99/00, con el Deportivo como campeón con 69 unidades, seis más que el cuarto, el Zaragoza; la 01/02, con cuatro más que el Valencia (75); la 02/03, en la que el Real Madrid se adjudicó el título con 78; la 03/04, con los 77 puntos del Valencia; y, por último, en la 06/07, campaña en la que el Sevilla peleó hasta el final por el entorchado, ganado por el Real Madrid con 76 puntos, tres menos de los que acumularía el Sevilla a tenor de sus guarismos en las primeras 11 jornadas. Cifras que siguen concediendo licencia para soñar.