El Betis tenía claro su objetivo para el verano: quedarse con Sofyan Amrabat. El marroquí encajó a la perfección en el sistema de Manuel Pellegrini y su rendimiento convenció desde el primer momento. Pero la operación se complica.
Las lesiones durante la temporada ya habían generado dudas, aunque su buen regreso volvió a activar los contactos con su entorno y con el Fenerbahçe. ¿El problema ahora? La situación del propio Betis.
La eliminación europea y la mala racha en Liga obligan a recalcular todo. El club ya no tiene asegurada su presencia en Europa y eso lo cambia todo. Porque el fichaje de Amrabat depende directamente de eso: de si hay Champions, Europa League o nada.
En Heliópolis lo tienen claro: esperar y decidir al final. Porque el futuro de Amrabat va de la mano del futuro del Betis.