Fátima, la abuela de Lamine Yamal, pone fin al debate sobre sus raíces: "Este niño no es de Marruecos"
El debate sobre las raíces de Lamine Yamal ha vuelto a escena y su abuela, Fátima, ha querido aclarar la situación. La matriarca de la familia defiende la elección de España de su nieto y recuerda que nació y creció en el país, aunque nunca ha renegado de sus orígenes

Lamine Yamal junto a su familia marroquíIMAGO
Las palabras de Fátima, la abuela de Lamine Yamal, llegan después de que, una vez más, la identidad y la elección internacional del jugador del Barcelona hayan estado en el foco del debate. La abuela paterna del futbolista recuerda que nació y creció en España, aunque no renunció nunca a sus orígenes familiares marroquíes.
En vez de cuestionar y comentar sobre las cosas que hace este jugador con 18 años en el césped, el tema de conversación es muy diferente. El futbolista del Barcelona y de la selección española ha visto cómo, una vez más, se pone el foco en sus raíces y en su decisión de representar a España pese a su ascendencia marroquí. Un debate que no es nuevo y que ya acompañó al jugador cuando todavía estaba dando sus primeros pasos en el fútbol profesional.
Marruecos llegó a intentar convencer al joven talento para que defendiera la camiseta de los 'Leones del Atlas', pero Lamine tenía clara su decisión. Su formación en las categorías inferiores de España y su propia trayectoria vital terminaron pesando a la hora de elegir. Ahora, las palabras de su abuela paterna, Fátima, han vuelto a poner el asunto sobre la mesa y su respuesta no ha podido ser más contundente. "Este niño no es de Marruecos. Él nació aquí y se educó aquí", afirmó Fátima en unas declaraciones recogidas por Sport. La abuela del jugador quiso dejar claro, además, que nadie de su familia condicionó la decisión del futbolista: "Mi hijo Mounir no le obligó a hacer nada. Jugó en Marruecos, en Francia, en España… donde quiso".
Una decisión que Lamine tomó por sí mismo
El mensaje de Fátima no pretende negar el origen marroquí de la familia. Su hijo Mounir Nasraoui nació en Marruecos y la familia mantiene una relación evidente con el país, pero Lamine nació en España y pasó aquí prácticamente toda su vida. Fue en territorio español donde comenzó a jugar al fútbol y donde completó su formación hasta convertirse en uno de los grandes talentos del panorama internacional.
Su elección de España tampoco fue improvisada. Lamine pasó por las categorías inferiores de la selección antes de recibir la llamada de la absoluta y debutar con ella siendo todavía menor de edad. Desde entonces, se ha convertido en una pieza importante del combinado nacional y uno de los rostros de la nueva generación del fútbol español. Por eso, las palabras de Fátima buscan poner el foco en una cuestión que, para la familia, parece sencilla: Lamine puede tener raíces marroquíes y, al mismo tiempo, sentirse plenamente vinculado a España. Una cosa no tiene por qué eliminar la otra.
Rocafonda, el lugar que nunca olvida
Hay un elemento que ayuda a entender perfectamente esa identidad: Rocafonda. El barrio de Mataró en el que creció se ha convertido en una parte fundamental del relato de Lamine Yamal. El famoso '304' que muestra con las manos después de marcar hace referencia precisamente al código postal de Rocafonda y se ha convertido en una de sus celebraciones más reconocibles.
El futbolista nunca ha escondido de dónde viene. Al contrario, siempre que tiene ocasión reivindica sus orígenes y a las personas que estuvieron a su lado antes de que llegaran los grandes contratos, los títulos y los focos. Su historia está ligada a un barrio en el que creció junto a su familia y en el que dio sus primeros pasos antes de que el Barcelona llamara a su puerta. Y en esa historia tiene un papel especial Fátima. La abuela de Lamine llegó a España en los años 90, con 40 años, y lo hizo sola con la intención de sacar adelante a su familia. Empezó trabajando en un camping de Llavaneres y posteriormente lo hizo en una residencia de mayores en Vilassar de Mar. Con el paso del tiempo terminó estableciéndose en Rocafonda, donde construyó su vida y reunió a sus hijos.
Su historia también explica por qué la familia concede tanta importancia al lugar del que procede Lamine. El jugador ha alcanzado una dimensión mundial, pero sus raíces siguen estando muy presentes en su día a día.