Martes de calores
Las altas temperaturas marcaron una jornada que fue aumentando en público conforme pasaban las horas y el retraso aumentaba hasta los 45 minutos.

El misterio de San Benito por la calle Imagen.Álvaro Ochoa
Todo comenzó en El Cerro, que desafió al sol sevillano desde media mañana. Cuando llegaban al Casco Antiguo de la ciudad, en San Esteban se contenía la respiración para superar, un año más, su ojiva. Y en la Capilla de la Universidad se preparaban. También en la calle Feria. Los Estudiantes y Los Javieres se sincronizaban para alzar sus crucificados al cielo de Sevilla. Una Sevilla a la que le volvieron a presentar a San Benito por Luis Montoto y que acabaría rendida a los pies de La Candelaria en la noche de los Jardines de Murillo.
Antes de eso, Sevilla tuvo un Dulce Nombre en San Lorenzo y una Santa Cruz en Mateos Gago para cerrar un Martes Santo con calor y retrasos a partes iguales (hasta 45 minutos), que hizo que las entradas atrajeran más público que las salidas. Que hizo de las vueltas de las cofradías una peregrinación cofrade nocturna que acabó a altas horas de la madrugada. Un ensayo perfecto para lo que viene mañana.
Antes de eso, Sevilla tuvo un Dulce Nombre en San Lorenzo y una Santa Cruz en Mateos Gago para cerrar un Martes Santo con calor y retrasos a partes iguales (hasta 45 minutos), que hizo que las entradas atrajeran más público que las salidas. Que hizo de las vueltas de las cofradías una peregrinación cofrade nocturna que acabó a altas horas de la madrugada. Un ensayo perfecto para lo que viene mañana.