Alfonso Baena Espejo, ex árbitro asistente de Primera división: "Debuté en Primera anulando un gol legal a Iago Aspas y esa noche no dormí"
Alfonso Baena Espejo, nacido en la localidad de Camas, atiende a ESTADIO Deportivo en la primera parte de una entrevista en la que recuerda como fue su debut en Primera en un choque entre Celta de Vigo y Leganés y que se despidió en el Santiago Bernabeú en un Real Madrid - Villarreal

Alfonso Baena Espejo, ex árbitro asistente de Primera divisiónImago
Alfonso Baena Espejo no dudó en atender a ESTADIO Deportivo desde que nos pusimos en contacto con el que fuese áribtro asistente tanto en Segunda división, como en Primera, donde se retiró en 2021, en la temporada del Covid pero pudiendo se parte del trío arbitral en un encuentro entre Real Madrid y Villarreal en el Santiago Bernabeú.
Bueno, en primer lugar, le agradezco que atiendaa a ESTADIO Deportivo. Y en segundo lugar, para mí es un privilegio porque somos paisanos, yo también soy de Camas.
- ¿Cuándo se da cuenta que quería dedicarse al mundo del arbitraje?
- No te voy a engañar, no te voy a engañar. Yo jugaba en el Camas, jugaba en el Camas. Pero claro, ya me di cuenta de que no le daba yo muy bien. Con la izquierda no le daba nada y con la derecha ya empezaba a darle regular. Entonces fue en ese momento en el que el fútbol... A mí me gustaba mucho el fútbol y me sigue gustando el fútbol.Entonces en ese paso donde te das cuenta de que no vas a ser futbolista y por mediación de un amigo de aquí del pueblo, de aquí de Camas, que se había metido también a árbitro, pues me dio por probar y por ganarme un dinerillo y por eso empecé, ¿no? Por eso empecé. Empecé porque no tenía más trayectoria en el fútbol como futbolista y por ganarme unas perrillas, un dinerillo extra a los fines de semana.
- ¿Por seguir vinculado al mundo del fútbol?
- Por seguir vinculado sí. Te das cuenta de que existe otra faceta dentro del mundo del fútbol que te mantiene ligado a eso que te gusta tanto. Y al principio es como una nueva experiencia, por probar. Por seguir ahí en ese mundillo y no eres consciente de que después vas a ganarte la vida, de que tu hobby será tu vida. Entonces, es algo que si volviese a nacer 100 veces, 100 veces volvería a ser árbitro.
- Me gusta esa frase, señal de que ha marcado su vida para bien
- Por supuesto. Sí, sí, y sigue marcándola, sigue marcándola.
- Nuestro querido pueblo, Camas, tiene nombre como Sergio Ramos, Curro Romero, Capi, Paco Camino, que se siente al ser reconocido por su tierra.-Pues mira, yo estoy muy agradecido a mi pueblo, estoy muy agradecido a mi pueblo porque nuestro pueblo se ha portado realmente bien conmigo. a mí me han dado mi reconocimiento en su día, he tenido la suerte de ser pregonero en las fiestas mayores de nuestro pueblo y dieron un pequeño galardón, homenaje, a mi trayectoria deportiva. Con lo cual, yo muy agradecido a mi pueblo, que se ha portado siempre excepcionalmente bien conmigo.

- Dejó el arbitraje en 2021, en mayo de 2021. ¿Cómo recuerda su última temporada?
- Mi última temporada, a diferencia de lo que pueden pensar otros compañeros, para mí fue muy bonita. Fue muy bonita porque el saber que tienes fecha de caducidad te hace que prepares ese momento. Entonces yo disfruté muchísimo, disfruté mucho esa temporada y la enfoqué de la manera como una alegría. Yo para mi no era la última vez que pisaba un campo, cuando fui a Bilbao, cuando fui a Valencia y era el culmen a la carrera deportiva, de la ilusión cuando era un niño y empiezas. Y sobre todo pues poderme retirar... Lo único malo que me tuve que retirar con el Covid, pero bueno poderme retirar en un Real Madrid - Villarreal, un partido super importante, donde se jugaba la Liga y sobre todo poder tener a a mi mujer y mi hija en la grada, fue un momento muy emotivo. Lo recuerdo con muchísimo cariño mi última temporada.
- Además recibir el reconocimiento de compañeros, ¿no? No hay nada más bonito que tus propios compañeros valoren tu labor, ¿no?
- Al final tú piensas que cuando estás ahí en ese círculo, en ese mundo, al final nos conocemos todos. Y hay veces que hay ese roce, ese conato de enfrentamiento porque con los futbolistas en definitiva, ellos están en su terreno y nosotros en el de impartir justicia. Pero bueno después, la gentre del fútbol es sabia. Nos llevamos tood el mundo bien, por mucho que pueda aparentar de cara a la galería, pero al final el trato entre los futbolistas y los árbitros es correcto, incluso hay veces que llega a la amistad. Para mi fue, el sentirte querido por tus compañeros fue algo también muy especial.
- No sé si tuvo la oportunidad de arbitrar a uno de nuestros paisanos ilustres como Sergio Ramos. ¿Hablaste algo del pueblos más allá de la estricta profesionalidad?
- Siempre, siempre, siempre. Además nos llamamos paisanos ya. Conozco a su familia, su hermano es mi amigo. Al final esa relación la tienes porque hemos sido de pueblo. Y siempre hablábamos antes o al final del partido siempre. Siempre hemos tenido un trato muy cordial. Además estuve en su famoso partido. Donde a Sergio le pegó un apretón, en un Eibar - Real Madrid, y salió corriendo sin decir absolutamente nada. Solo se lo había dicho a mi compañero Munuera Montero. Y salió corriendo al vestuario sin decir nada. Me acuerdo que estaba en la zona de banquillos y recuerdo la sonrisa con Zidane cuando le dije que se iba al baño. Es curioso, es una anécdota curiosa. La anécdota curiosa, totalmente.
- En la penúltima temporada recibió el premio a Mejor Asistente de Primera División.
- Eso es el culmen a una carrera deportiva. Es cómo cuando te dan el Oscar o el Goya. El poder sentirte reconocido a una temporada que la verdad fue fantástica y el que te lo reconozco los que realmente saben. Pues para mi fue algo mágico. Hicimos un temporadón, todo mi equipo: Munuera Montero, Iñigo Prieto y tuve la suerte de se reconocido yo, pero creo que hicimos un temporadón todo el equipo.
- Durante tu carrera habría algunas decisiones en las que os distéis cuenta del error a posteriori. A nivel particular suyo. ¿Cómo lo lleva?
- Algo que tratamos de inculcar a los árbitros que van llegando es que el árbitro tiene que vivir con el error. El error pesa mucho. La gente realmente no conoce al árbitro, nuestra familia, nuestros padres, nuestros hijos, nuestras parejas. El error es el mayor lastre que llevamos, es lo que peor llevamos. Aunque parezca que nos da igual, nosotros nos llevamos noche sin dormir. Cuando un árbitro se equivoca, y antiguamente, al principio en año remoto, que no había VAR, ese error lo llevabas en la mochila. Ahora puedes tener esa pequeña suerte de que el VAR te puede corregir y no te tienes que llevar el error a casa. Cuando un árbitro tiene la mala suerte de que hierra, realmente lo lleva muy mal. Yo personalmente debuté en Primera división en un Celta de Vigo - Leganés.
Lo que es la historia. Debuté en un Celta - Leganés y me equivoqué en el minuto 36. Señalé un fuera de juego a Iago Aspas. Que si hubiese existido justicia, me tendrían que haber cortado el brazo por el hombro. Con la mala suerte, era una jugada muy ajustada, pero la mala suerte es que el gol era legal. Era cuando te tiraban la línea esa en el Plus, te tiraban esa magnífica línea. Entonces la jugada era correcta. Y yo anulé el gol, el Celta perdió 0-1 y yo recuerdo, esa noche no dormí. Te llegas a plantear si realmente estás capacitado. Tienes que recapacitar mucho. Hasta la jornada ocho, nueve o 10, mi cabeza no empezó a estar mi cabeza limpia. Tenía la ilusión de llegar a la primera división y llegué de la peor manera que se podía llegar. Equivocándome en un gol, en un gol trascendental en el resultado. Me costó muchísimo. Por eso el error es lo que peor llevamos. Después es verdad que desde ahí que empecé hasta que, por ejemplo, como hemos hablado antes, que me dieran el premio al mejor asistente. Pues fíjate lo que cambió la vida.
- Ese error que me ha comentado afectó a un resultado, un Celta-Leganés. Por parte de los jugadores, entiendo que a lo mejor en el momento no, o después del partido no, porque está todo en caliente, están las emociones muy a flor de piel. Días posteriores, semanas posteriores...
- Evidentemente cuando te equivocas, cuando te equivocas, pues bueno siempre vienen esos pequeños reproches, tal, pero el mundo del fútbol es muy comprensible. El mundo del fútbol es comprensivo. Todo lo que rodea al fútbol es menos comprensivo. Yo recuerdo que Iago Aspas, que enía de un club de aquí de Sevilla, venía del Sevilla y después en el túnel de vestuario me dijo, me han dicho que es legal. Digo, mira, no la he visto, no la he visto. Y me dijo, bueno, bueno, no pasa, no pasa. Me han dicho que es muy justa. Y Iago Aspas es un tío encendido, un tío que tiene carácter. Sin embargo, conmigo se portó genial, se portó genial. De hecho, años después se lo he seguido recordando, que se portó conmigo muy bien, la verdad.
- ¿Una decisión que pudiese cambiar en toda tu carrera como árbitro? Que dijese, me gustaría poder tenerla en ese momento y poder cambiarla.
- Dentro del terreno del juego, dentro del terreno del juego, esa, sin duda, esa. Esa. Esa, no tengo... Ese ha sido quizás el error que más me ha pesado de mi carrera.
- ¿Cuál es el momento de mayor tensión para un árbitro asistente durante un partido? ¿Una jugada dentro del área, fuera de juego? Ese momento que si no se da mejor, porque te hace la tarea más sencilla.
- Cuando los equipos juegan con la defensa adelantada... Si juegas con equipos muy incisivos. Hablemos de la época del Barça, cuando tenía a Messi, a Neymar, eran muy incisivos por banda y tal, Esos partidos eran muy complicados. Cunado llegan los minutos finales y el resultado está muy apretado o son encuentros trascendentales, ahí es donde quizás tenemos que saber manejarlo y es donde tratamos de formar a los árbitros de hoy en día para que puedan vivir con esa presión. Hoy en día los chicos están muy formados. Lo momentos finales del partido, en momentos trascendentales, cuando son jugadas ajustadas, es cuando peor lo pasa un asistente.
- ¿Hasta qué punto usted, como árbitro asistente, tenia capacidad para influir en las decisiones que tomase Munuera?
- En mi equipo? Todo, todo. En situación que yo le indicaba a mi compi, se indicaba y mi compañero iba a muerte. Si le digo que se tira de un pozo, se tira de un pozo. Eso es así. Si es cierto, el líder del equipo es él. El líder del equipo es el árbitro. Nosotros tenemos que saber cuál es nuestra función y el asistente, como bien dice la palabra, nosotros tenemos que asistir a nuestro compañero, que es el principal. Pero yo he tenido la suerte de tener los mejores compañeros del mundo. Tener ahí a Figueroa y Munuera Montero en Primera y en Segunda división. Y son compañeros y, además, todos estos tentáculos se extienden fuera del mundo arbitral. Somos amigos en nuestra vida privada. Por lo cual, ellos tenían confianza ciega en la decisión que yo les comunicara, que iban a muerte. Tengo una anécdota con Jorge Figueroa en un partido con la Llagostera. Otra decisión, todas la que te voy a contar son malas.
Sí, bueno, pero fue muy curioso porque fue un Numancia - Llagostera en Segunda división y recuerdo que yo le levanto la bandera penalti, penalti, penalti, porque un futbolista la mano arriba, tal, y el futbolista me perjuraba que la había dado en la cabeza. Y él me decía, yo, bueno, ¿de verdad? Penalti, clarísimo, penalti, penalti, penalti, penalti, penalti, penalti, y resulta después que le había dado en la cabeza, que no le había dado en la mano. Son errores que, bueno, que conducen al compañero a error, igual que muchas veces, pues probablemente les he conducido al acierto.
- ¿Pudiste disfrutar de la asistencia del VAR?
- Sí. Además, sí, he seguido y he tenido la suerte de ser analista de VAR. Ah, bien, bien, bien, bien. Los últimos años los hice pero con VAR, así que, sí, yo he disfrutado del VAR. Hice el curso de formación, todo, todo, sí.
- Me has hablado antes de Iago Aspas, hemos hablado también de Sergio Ramos. ¿Algún futbolista con el que fuese especialmente complicado el arbitraje? Ese que te llevaba el reglamento al límite, a la última coma.
- Yo, personalmente, y ahora tengo una magnífica relación con él, con Raúl García, se lo he dicho, se lo he dicho. Porque fuera en campo es un tío encantador. Además, tengo una anécdota con él, que después ya los dos retirados. hablando antes de un partido... Y Raúl García era muy complicado porque Raúl García te lo protestaba todo, pero ya no era protestar, te miraba, era desafiante. Entonces tuve una mala experiencia con él ahí en Bilbao y, bueno, después ya nos retiramos y hablando se lo dije. Con lo buena gente que eres fuera del terreno de juego, tío, ¿cómo cambia? Y me dijo una cosa que fue muy curiosa. Me dice, si yo no hubiera tenido esa actitud dentro del terreno de juego, yo no hubiera jugado ni en preferente. Me resultó muy curioso. Digo, nada, tú eres un pedazo de futbolista. Dice, no, no, no. Dice, yo soy un futbolista con mucha garra, con mucho genio, con mucho tal. Dice, mi carácter. Dice, es verdad que mi carácter. Dice, yo no soy así, yo no soy así. Dice, pero para mí necesitaba ese carácter para jugar al fútbol. Es decir, es un tío excepcional. Excepcional.
- ¿Y un futbolista que se sabe que te facilitaba la tarea?
Hay muchos, ¿eh?. Ramos era un señor dentro del terreno de juego. Puyol era un encanto. Otro que quizás yo... Yo no he tenido nunca problemas con él, siempre he tenido buen trato, con Piqué por mucho que la gente diga. Al final es también cómo te va. Claro. Como por donde te va el viento, te puede venir mejor o te puede venir peor. Pero la mayoría de los futbolistas, la verdad, que es un tema muy... Que suelen ser muy correctos y también hay que entenderlos que en su momento de presión o en su momento de estar al 100% en el terrero del juego, pues quizás ahí es donde ellos tienen esa pequeña salida de tono o llamémoslo de esa impulsividad un poquito más marcada.
- ¿Hay alguna competición, algún partido que le hubiese gustado trabajar, pitar, digamos?
- Pues mira, me hubiera gustado pitar. En una final de Copa me hubiera gustado estar presente. No tuve la suerte, pero bueno. Además, mi equipo la hizo a posteriori, Munuera pitó una final de Copa y me hubiera gustado, me hubiera gustado hacer una final de Copa. Poco más, ¿eh? Poco más. No, de verdad, yo creo que todo lo que he hecho estoy súper contento y no soy una persona que tenga algo en el debe. No tengo nada.