El Camp Nou, favorito para albergar la final de la Champions 2029
El coliseo blaugrana parte con ventaja para ser sede de la finalísima que se celebrará el sábado 2 de junio de 2029 por delante de Wembley; la decisión se dará a conocer el próximo 15 de septiembre en la ciudad griega de Tesalónica

El Camp Nou, favorito para albergar la final de la Champions 2029FC Barcelona
El Camp Nou es el gran favorito para albergar la final de la Champions League 2029, por delante de Wembley, según las últimas informaciones sobre la candidatura del estadio azulgrana. La UEFA decidirá el 15 de septiembre en Tesalónica, pero el nuevo coliseo del Barça cuenta con un argumento de enorme peso: cuando llegue la cita, podrá presentar sus 104.600 localidades y lucir ya en todo su esplendor.
La final está prevista para el 2 de junio de 2029, una fecha que permitirá al Camp Nou mostrar el resultado definitivo de unas obras que todavía tienen por delante diferentes fases. El club trabaja con la intención de terminar bastante antes, aunque los plazos de una remodelación de semejante magnitud hacen que 2029 aparezca como el momento en el que el estadio podrá presumir plenamente de su nueva imagen.
El Camp Nou gana ventaja ante Wembley
La candidatura del Barcelona cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento, la Generalitat, la RFEF y el Gobierno español. A ojos de la UEFA, el proyecto parte actualmente con ventaja respecto a Wembley, el otro gran aspirante a acoger la final de 2029.
El nuevo Camp Nou tendrá una capacidad de 104.600 espectadores, lo que lo convertirá en el estadio con mayor aforo de Europa. Además, el proyecto contempla un importante incremento de las zonas VIP, que pasarán de unas 2.500 localidades a alrededor de 9.400 gracias a un nuevo anillo de palcos entre la segunda y la tercera gradería.
Wembley, con 90.000 localidades, cuenta con el inconveniente de haber albergado las finales de Champions de 2011, 2013 y 2024. Además, será protagonista de la Eurocopa 2028, ya que acogerá las semifinales y la final. Para la UEFA, repetir escenario poco después pierde atractivo frente a la posibilidad de estrenar prácticamente un estadio.
Las obras avanzan, pero queda camino
El hecho de que el Camp Nou todavía no esté terminado no supone un impedimento para la UEFA. El organismo conoce el proyecto y ha seguido de cerca la evolución de las obras, que ya permitieron el regreso del Barça al estadio en diciembre de 2025.
La planificación contempla diferentes hitos durante los próximos meses. El objetivo es seguir incrementando progresivamente el aforo, completar la tercera gradería y afrontar posteriormente una de las fases más importantes: la instalación de la cubierta.
El Barça prevé realizar esta actuación durante el verano de 2027, con varios meses de trabajos que obligarán al equipo a regresar temporalmente al Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuic durante buena parte de la temporada 2027/2028.

El club trabaja con la idea de tener el estadio completamente operativo antes de 2029. Sin embargo, entre licencias, instalaciones, acabados y las distintas fases de la remodelación, la final de la Champions de 2029 aparece como una fecha especialmente significativa para que el Camp Nou pueda lucir definitivamente terminado ante todo el mundo.
Una lejana fecha para presumir de estadio
Todavía quedan casi tres años hasta el 2 de junio de 2029, un margen que permite afrontar con tranquilidad los últimos trabajos de una remodelación que está transformando por completo el estadio azulgrana.
El Barça espera tener buena parte del recinto operativo mucho antes y acercarse al aforo definitivo durante 2027, pero aún restarán la cubierta y los remates posteriores, elementos que pueden hacer que el final administrativo y constructivo se prolongue más allá de los primeros plazos inicialmente manejados.
Por eso, si la UEFA confirma finalmente al Camp Nou como sede, la final de 2029 tendrá un significado especial ya que será la primera gran oportunidad para mostrar el estadio en su máxima expresión, con el aforo máximo permitido por encima de los 104.000 asistentes, con su nueva cubierta y con todas sus zonas completamente desarrolladas.
Sin duda será un escaparate inmejorable para la ciudad de Barcelona y para el propio Barça. La ciudad dispone de una enorme capacidad hotelera y aeroportuaria para acoger una final de estas dimensiones, otro de los factores que juega a favor de su candidatura.
30 años después de la última final
El regreso de la final de la Champions al Camp Nou supondría además recuperar un escenario histórico de la máxima competición continental. El estadio ya acogió la final en dos ocasiones: en 1989, cuando el Milan de Arrigo Sacchi derrotó al Steaua de Bucarest, y en 1999, cuando el Manchester United protagonizó su remontada histórica en el descuento ante el Bayern de Múnich. Si se cumplen los pronósticos, el Camp Nou volvería a ser sede de la gran final europea exactamente 30 años después.

Y lo haría siendo un estadio completamente diferente, con casi 105.000 espectadores y una remodelación que habrá necesitado más de un lustro de trabajos. Todo ello, además, a solo un año del Mundial de 2030, que se disputará en España, Portugal y Marruecos y en la que el Camp Nou aspira a ser sede de decisivos encuentros.