Luis Enrique (56 años) pone a 'Mou' como ejemplo: "Puedes ser entrenador aunque no hayas sido futbolista y José Mourinho es uno de los mejores casos"
El técnico asturiano ha defendido la figura de los entrenadores que llegan a la elite aunque no hayan tenido una experiencia previa como futbolistas, siendo el portugués el gran exponente

Luis Enrique, junto a Mourinho en la etapa de ambos en el Barcelona.Imago.
El regreso de José Mourinho al Real Madrid no ha dejado indiferente a nadie. Son muchos los partidos de su vuelta al conjunto blanco para sacarlo del bache y llevarlo de nuevo a ganar títulos, mientras que hay otros que hubieran preferido otro perfil y no una segunda etapa del técnico de Setúbal en el Santiago Bernabéu.
Si algo está claro es que Mourinho se ha ganado a pulso esta segunda aventura en Madrid. El luso ya levantó al Real Madrid en 2010, viviendo tres años que nadie nunca olvidará con sus éxitos y sus polémicas. 'The Special One', como fue apodado en el Chelsea, logró desterrar para siempre una creencia instalada en el fútbol, esa de que un entrenador que no había sido antes futbolista no podía tener éxito.
Ya lo recalcó Luis Enrique, el ahora técnico del París Saint-Germain, hace unos años en un directo con Ibai Llanos. El asturiano defendió la figura de 'Mou' entonces y el tiempo le sigue dando la razón. "Puedes ser entrenador aunque no hayas sido futbolista y José Mourinho es uno de los mejores casos", dijo abiertamente el exseleccionador español, dando por zanjado aquel debate.

Además, Luis Enrique conoce bien al portugués, con el que coincidió un año en el Barcelona, cuando Mourinho era el traductor de Bobby Robson, técnico azulgrana. El preparador del PSG dejó claro que la capacidad de José Mourinho está fuera de toda duda pese a que no haya sido futbolista antes de convertirse en entrenador: liderazgo, inteligencia para leer los partidos, mano derecha para saber llevar a un vestuario con mucho ego y sobre todo, ganar, que al final es de lo que se trata en el deporte de alta competición.
José Mourinho: del milagro del Oporto al desafío del Real Madrid
La carrera de José Mourinho está marcada por su inicio en el Oporto, que comenzó en enero de 2002. Entonces, pocos imaginaban que estaba naciendo una de las figuras más influyentes de los banquillos europeos. En apenas dos temporadas transformó al conjunto portugués en una potencia continental. Tras conquistar la Liga, la Copa de Portugal y la Copa de la UEFA en la campaña 2002-03, culminó su obra un año después con una histórica Liga de Campeones, derrotando al Mónaco en la final, además de revalidar el campeonato portugués. Aquel éxito catapultó su carrera y lo situó entre los entrenadores más cotizados del continente.

Su siguiente destino fue el Chelsea de Roman Abramóvich. En su presentación dejó una frase que lo acompañaría para siempre: "I think I'm a Special One". Lejos de ser una simple declaración de intenciones, Mourinho revolucionó el fútbol inglés. En Stamford Bridge conquistó dos Premier League consecutivas (2004-05 y 2005-06), dos Copas de la Liga, una FA Cup y una Community Shield, devolviendo al club londinense a la élite tras medio siglo sin ganar la liga inglesa. Sin embargo, la ansiada Champions League se le resistió y las crecientes diferencias con la directiva terminaron provocando su salida en 2007.
Un triplete inolvidable en el Inter y puerta abierta al Madrid
En 2008 comenzó una nueva etapa en el Inter de Milán. Allí volvió a demostrar su capacidad para construir equipos ganadores. En su primera temporada conquistó la Serie A y la Supercopa de Italia. Un año después alcanzó la cima de su carrera al lograr el histórico triplete: Liga, Copa de Italia y Liga de Campeones, eliminando en semifinales al Barcelona de Pep Guardiola y venciendo al Bayern de Múnich en la final. Aquel Inter se convirtió en uno de los equipos más sólidos y competitivos de la era moderna.

El éxito europeo abrió las puertas del Real Madrid en el verano de 2010. El club blanco buscaba un entrenador capaz de romper la hegemonía del Barcelona de Guardiola y devolver al equipo a la lucha por la Champions. Durante sus tres temporadas en el Santiago Bernabéu conquistó una Copa del Rey (2010-11), una Liga histórica con 100 puntos y 121 goles (2011-12) y una Supercopa de España (2012). Además, consiguió que el Madrid regresara de forma consecutiva a las semifinales de la Liga de Campeones, poniendo fin a varios años de eliminaciones prematuras en octavos de final.
La polémica también ha marcado su carrera
Pero la trayectoria de Mourinho nunca estuvo exenta de controversias. Su carrera ha estado acompañada de enfrentamientos con árbitros, entrenadores, periodistas y dirigentes. En el Inter protagonizó protestas muy recordadas, como el gesto de las "esposas", por el que fue sancionado. En España, su rivalidad con Pep Guardiola marcó una de las épocas más intensas del fútbol moderno. Aquellos clásicos entre Real Madrid y Barcelona trascendieron el terreno de juego y estuvieron cargados de declaraciones cruzadas, acusaciones arbitrales y una tensión permanente entre ambos clubes.
Uno de los episodios más polémicos llegó en la Supercopa de España de 2011, cuando Mourinho introdujo un dedo en el ojo del entonces segundo entrenador azulgrana, Tito Vilanova, durante una tangana. A ello se sumaron conflictos internos con varios futbolistas del Real Madrid, especialmente en su última temporada, cuando la relación con referentes del vestuario, como Iker Casillas, se deterioró notablemente. También fueron frecuentes sus ruedas de prensa cargadas de ironía, críticas a los árbitros y enfrentamientos con los medios de comunicación.

Más allá de las polémicas, el legado de José Mourinho quedó definido por su extraordinaria capacidad para competir al máximo nivel. Desde el Oporto hasta el Real Madrid, levantó dos Ligas de Campeones, una Copa de la UEFA, ligas en Portugal, Inglaterra, Italia y España, consolidándose como uno de los pocos entrenadores capaces de conquistar los principales campeonatos europeos. Su personalidad, tan admirada como discutida, convirtió cada uno de sus proyectos en un acontecimiento mediático y deportivo, alimentando una figura que sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del fútbol contemporáneo.
Ahora, José Mourinho regresa al Real Madrid con el objetivo de volver a llevar al conjunto blanco a ser uno de los referentes de Europa y del mundo, y precisamente lo hace sucediendo a dos técnicos que fueron jugadores como Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, y que curiosamente, por el mero hecho de haber jugado al fútbol antes, no han podido triunfar en un banquillo tan delicado y trascendental como el del Real Madrid. Sí lo hizo 'Mou' en su primera etapa, y repetirlo es el reto.