Sin improvisación en el fichaje de Espí: el Levante desvela desde cuándo lo quería el Real Madrid
Pablo Sánchez, presidente del club granota, ha asegurado que el Real Madrid comenzó a interesarse por el delantero a principios de junio, dos meses antes de cerrar el fichaje; además del club blanco, Villarreal, Atlético e importantes equipos europeos seguían muy de cerca los pasos del ariete de Tavernes de la Valldigna

El Real Madrid comenzó a interesarse por Carlos Espí en el mes de junio. Imago
El fichaje de Carlos Espí por el Real Madrid se cerró en cuestión de horas, pero la operación llevaba mucho más tiempo gestándose. La venta de Gonzalo García al Fulham solo fue el detonante definitivo para que el conjunto blanco acelerara la incorporación del delantero del Levante, pero ni mucho menos se trató de un movimiento improvisado.
El presidente granota, Pablo Sánchez, ha desvelado que el club madrileño ya había trasladado su interés por el atacante a principios de junio y que ambas entidades mantuvieron conversaciones durante varias semanas. "El Real Madrid mostró su interés a principios de junio y hablamos con ellos durante todo el mes de junio. La operación se finiquitó en el mes de julio, pero ya desde junio mostraron su interés", explicó el máximo dirigente del Levante.

Una revelación que permite reconstruir el camino que llevó a Espí hasta Valdebebas. El delantero de Tavernes de la Valldigna era uno de los futbolistas jóvenes más cotizados del fútbol español y ya estaba en la agenda de varios clubes cuando el Real Madrid comenzó a mover ficha. Sin embargo, el interés blanco fue tomando forma poco a poco hasta convertirse en una operación que terminó activándose definitivamente después de la salida de Gonzalo.
Espí, uno de los primeros elegidos de Mourinho
La cronología resulta especialmente significativa porque el interés del Real Madrid por Espí se remonta incluso a antes de que se confirmara oficialmente la llegada de José Mourinho al banquillo blanco, lo cual se produjo el 11 de junio de 2026, aunque ya se venía especulando con su llegada desde semanas antes, cuando Florentino Pérez estaba en plena campaña electoral con Enrique Riquelme.

El delantero era, por tanto, uno de los perfiles que ya estaban siendo valorados por el club blanco para reforzar su proyecto de futuro a sabiendas de que el técnico portugués comenzaría a ejercer como entrenador una vez que Florentino confirmase su continuidad en la presidencia del club por cuatro años más.
La explosión de Espí la pasada temporada había puesto su nombre en multitud de agendas. Con apenas 20 años, el delantero se había convertido en una de las grandes revelaciones del fútbol español y su combinación de potencia, juego aéreo, capacidad para fijar centrales y gol le situó como una oportunidad de mercado especialmente atractiva.

El Levante tampoco tenía intención de regalar a su delantero. Tras su renovación hasta 2028, Espí contaba con una cláusula de rescisión de 25 millones de euros. Finalmente, el Real Madrid decidió ejecutar esa cantidad para hacerse con uno de los delanteros jóvenes con mayor proyección del fútbol nacional.
Villarreal y media Europa, detrás del delantero
El Real Madrid no fue el único club que detectó el potencial de Espí. El Villarreal había activado su interés por el delantero ya desde mayo y lo consideraba un perfil especialmente interesante para su proyecto por su juventud y su rendimiento inmediato en LaLiga.
El 'Submarino', eso sí, partía dentro de una competencia de lo más notable. El atacante también había sido relacionado con clubes como el Racing de Estrasburgo, AC Milan, Bolonia, Bournemouth, Espanyol y Atlético de Madrid. En las últimas semanas, además, la Premier League había ganado peso en su futuro, con Ipswich Town y Brighton entre los clubes que más pujaban por hacerse con sus servicios.
Todo hacía pensar que el futuro de Espí podía estar lejos de España. Sin embargo, el Real Madrid ya había trabajado previamente el terreno con el Levante y terminó imponiéndose cuando decidió acelerar.
La salida de Gonzalo precipitó la operación
La marcha de Gonzalo García al Fulham fue el último movimiento que terminó de desencadenar el fichaje. El Real Madrid recibió alrededor de 40 millones de euros por el atacante y, con ese hueco abierto en su plantilla, decidió ejecutar la operación por Espí.
De ahí que el traspaso se cerrase con una rapidez que podía hacer pensar en una decisión repentina. Sin embargo, y según la versión del propio Levante, la realidad fue muy diferente. El propio Pablo Sánchez considera lógico que el conjunto blanco apostara por el atacante después de su extraordinaria campaña. "Es normal que un club tan importante como el Real Madrid se fije en un jugador como él, que fue el mejor sub-23 de la temporada pasada. Ojalá le vaya fenomenal allí".
Así, lo que se resolvió prácticamente de inmediato en los últimos días era en realidad el desenlace de una operación que el Real Madrid llevaba preparando desde varias semanas atrás. Carlos Espí fue uno de los primeros objetivos de la nueva etapa de Mourinho y ya estaba señalado antes incluso de que el técnico luso comenzase a trabajar en Valdebebas.