30 aniversario

Miguel Indurain, 62 años: "Me cogía unas pájaras... ibas a tope y no controlabas mucho el esfuerzo, te metías en carrera y no tenías esa información. Y reventabas"

Retirado y alejado del ciclismo profesional, el cual sigue como aficionado, el navarro, cinco veces ganador del Tour de Francia, reflexionó sobre como ha cambiado con los años el deporte que dominó y como la tecnología ayuda a no sufrir desvanecimientos tal y como le pasó a él en Les Arcs en donde perdió el Tour de Francia 1996

Miguel Indurain, 62 años: "Me cogía unas pájaras... ibas a tope y no controlabas mucho el esfuerzo, te metías en carrera y no tenías esa información. Y reventabas"

Miguel Indurain, exciclista español y ganador de cinco Tour de Francia.IMAGO

Rafa CalaRafa Cala 5 min lecturaSin comentarios

Miguel Indurain es una de las leyendas de nuestro deporte. El navarro dominó el ciclismo, sobre todo el Tour de Francia, ganó cinco ediciones consecutivas, a comienzos de los año 90. Retirado y alejado del ciclismo, Indurain reflexionó en cómo ha cambiado el ciclismo desde que él competía hasta la actualidad, haciendo especial hincapié en el control de vatios y los esfuerzos lo cual le habría ayudado a él a evitar sus famosas pájaras.

Miguel Indurain, de 62 años, dijo en el año 2023 que no se veía en el pelotón actual. "Las sigo viendo, es algo que me gusta, pero no juego a imaginarme en el pelotón actual. Eso ya lo pasé. Lo sigo como aficionado".

Miguel Indurain reflexiona sobre las diferencias que hay sobre el ciclismo de su época y el actual

El ciclista español también reflexionó acerca de cómo han cambiado las etapas y los esfuerzos de los años 90 a la actualidad, señalando a la televisión como la causa de que se haya reducido la dureza. "Es que era otro esfuerzo diferente. Ha cambiado la televisión y los medios. Hoy en día es todo más rápido. Antes había etapas de seis u ocho horas, eran más largas. Ahora la televisión marca que tienen que ser más cortitas e intensas y los corredores se han adaptado a ese tipo de esfuerzos. El ciclismo ha cambiado, el espectáculo ha cambiado", argumentó en una entrevista en El Mundo.

Miguel Indurain cimentó sus éxitos en las contrarrelojes las cuales ahora son mucho más cortas que en su época. Algo que lamentó el navarro. "Muy pocas, quedan muy pocas. Y las que hay son cortitas. Eso también ha cambiado, como las etapas de montaña, que antes eran de 280 kilómetros, todo más agónico, un tipo de esfuerzo de aguantar y de llevar un ritmo. Claro, con 280 kilómetros de salida, no podías atacar. Ahora son 140, 160... A veces 100. Entonces, se puede atacar de salida".

De hecho, Miguel Indurain dijo que ahora tendría difícil ganar por las subidas tan duras que hay en la actualidad. "Cada año cambiaban y tú entrenabas y te preparabas de diferente forma. Hombre, por mi peso, estos repechos tan duros que hay ahora, del 25 o el 27%, ahí sí pasaría más dificultades".

Miguel Indurain da su opinión sobre los vatios y la comida

Otro de los puntos que abordó Miguel Indurain fue el control de los esfuerzos a través de la medición de los vatios y las mejoras en el avituallamiento, comida y bebida, durante las carreras.

Miguel Indurain argumentó que de conocer sus vatios como ahora no habría tenido sus míticas pájaras, desfallecimiento o falta de fuerzas, como le ocurrió en la subida de Les Arcs en el Tour de Francia 1996. "Al final son datos. Si te conoces, al final, no creo que tener esa información hubiera cambiado tanto mi forma de correr... Hombre, yo me cogía unas pájaras... En el Giro, en el Tour. Ibas a tope y no controlabas mucho el esfuerzo, te metías en carrera y no tenías esa información. Y reventabas. Me pasó a mí y le pasaba al resto de rivales. Era algo que formaba parte de nuestra forma de correr. En el noventa y tantos llegaron los pulsómetros y ya tenías un poco de información, pero solía coincidir con las sensaciones que tú tenías".

Por otro lado, el exciclista también habló de las diferencias que hay en las comidas entre la época suya y la actualidad. "Evolucionamos de la comida de antes a los hidratos de carbono, la pasta, los mueslis... Yo llevaba bocadillos que preparaban el mecánico y los masajistas el mismo día. Si hacía más frío llevabas un tipo de comida y si hacía calor, otro. Ahora va todo pautado y tiene que ver también con la ausencia de pájaras. Pero también tienen que entrenarlo para que no les siente mal. Es llevarlo todo al límite".