Miguel Indurain, pentacampeón del Tour (62 años): "En mi época había etapas de 6-8 horas, ahora la televisión marca que tienen que ser más cortas e intensas"
El exciclista navarro marca la diferencia entre el ciclismo actual y del de su época y señala claramente a la 'culpable'

Miguel Indurain, en su etapa en BanestoImago
Los que tiene una edad y recuerdan el ciclismo de hace veinte o treinta años podrán decir que no se parece en nada al actual. Y no sólo porque la tecnología, los materiales o la alimentación sea mucho mejor, sino también por la forma de correr.
En apenas tres décadas, el ciclismo profesional ha cambiado hasta resultar difícil reconocer en el pelotón actual algunas de las características que definían las grandes carreras de los años 90, cuando Miguel Indurain dominaba el Tour de Francia.
Las etapas, ahora, se han acortado, el ritmo se ha disparado y la explosividad ha ganado terreno frente a aquel ciclismo de fondo, de desgaste y, sobre todo, de muchos kilómetros. Entonces, una jornada de seis o siete horas sobre la bicicleta no era una excepción, sino parte de la normalidad de las grandes vueltas. Hoy, en cambio, muchas etapas se diseñan pensando en un espectáculo más inmediato y luego pasa como en el Mundial celebrado ayer, que algunas de las estrellas se funden con tal exigencia.
Treinta años después, aquella generación que competía durante horas al ritmo de la carretera contempla un deporte mucho más científico y rápido. Miguel Induráin, uno de los grandes protagonistas de aquella época, ha sido precisamente una de las voces que mejor ha explicado esa transformación. Y no una vez, sino varias.
La televisión ha marcado el nuevo ciclismo, según Indurain
El cinco veces ganador del Tour de Francia entre 1991 y 1995 deja claro quien es la principal culpable de todo este cambio radical: la televisión. La misma que quiere acortar los partidos de tenis y hacer más controlable su duración.
"En mi época había etapas más largas, de seis a ocho horas de carrera. Ahora la televisión marca que tienen que ser más cortas", señalaba en la previa de este pasado Tour de Francia, que salió desde territorio español.

No es la primera vez que el gran ciclista navarro cuestiona el ciclismo actual y reconoce que a él le gustaba más lo que había antes. "Ha cambiado la televisión y los medios. Hoy en día es todo más rápido. Antes había etapas de seis u ocho horas, eran más largas. Ahora la televisión marca que tienen que ser más cortitas e intensas y los corredores se han adaptado a ese tipo de esfuerzos. El ciclismo ha cambiado, el espectáculo ha cambiado...", reflexiona el de Villava.
Los cambios han traído unos ciclistas más jóvenes y explosivos
Indurain entiende que, con ello, los corredores son diferentes y, por eso también, sobresalen tan jóvenes, cuando antes, la edad normal para alcanzar la madurez estaba entre los 28-30 años. "Ahora son corredores más explosivos. También creo que el ciclismo, como todos los deportes, ha cambiado. Es mucho más rápido, más intenso. En nuestra época era todo más agónico. Más de echar días, kilómetros, de etapas más largas, contrarrelojes más exigentes... Era otro espectáculo. Somos ciclistas diferentes", añade Miguel Indurain, que también señala que la preparación era muy distinta. "El nuestro era un entreno más de fondo. De hacer horas", sentencia.
"Era un deporte de siempre, de días, de desgaste. Hoy en día, los medios mandan y tiene que ser todo más rápido. No solo pasa en nuestro deporte. Tiene que ser algo que en dos horas esté visto, no puedes estar ocho horas como nosotros para una etapa", añadía el exciclista navarro en Sportlife, donde no sólo avisa de las diferencias en las etapas, sino también en las contrarrelojes: "Eran etapas de 60 o 70 kilómetros".
Aunque el pentacampeón del Tour le gusta desde el punto de vista visual, ya que hay espectáculo, reconoce que, como ciclista, le gustaba más lo que vivió en su época. "A mí me gustaban más las etapas largas, a partir del kilómetro 200 me defendía mejor. Estas etapitas de 120-140 kilómetros a toda velocidad...", estima.
El ex ciclista del Reynolds y del Banesto también entiende que, con toda la información que hay ahora, el ciclismo estaba obligado a cambiar. "Antes no había tantas referencias como ahora de datos, vatios, de pulsómetros. Tenías que ir un poco más a ojo, la lucha era conocerte. (...) Ahora tienen mucha información y datos, todo medido lo que tienen que comer, antes ibas un poco por sensaciones", asegura el mejor ciclista español de la historia.