30 aniversario

El hermano de Miguel Indurain: "Miguel me dijo en la salida de la última etapa que se iba a retirar pero cruzó la meta y me ganó, y después me confesó que se le había olvidado"

Prudencio Indurain cuenta el día que su hermano Miguel le quitó la posibilidad de ganar la primera gran vuelta de su carrera deportiva y otras dos anécdotas curiosas

El hermano de Miguel Indurain: "Miguel me dijo en la salida de la última etapa que se iba a retirar pero cruzó la meta y me ganó, y después me confesó que se le había olvidado"

Miguel Indurain, con Baneso.Imago

Antonio José MedinaAntonio José Medina 7 min lecturaSin comentarios

La trayectoria de Prudencio Indurain estuvo durante mucho tiempo condicionada por un apellido que, al mismo tiempo que le abría puertas, también hacía que muchos pusieran en duda sus propios méritos. Ser el hermano de Miguel provocó que se cuestionara su presencia en Banesto -Reynolds Banesto en sus primeros años- y que más de uno atribuyera su puesto al hecho de compartir familia con el líder del equipo.

Sin embargo, cuando tuvo la oportunidad de demostrarlo sobre la bicicleta, el navarro dejó claro que tenía nivel suficiente para estar entre los mejores. Compartir equipo con Miguel y tener además su confianza le daba una motivación añadida. Prudencio sabía cuál era su papel y estaba dispuesto a asumirlo, ayudando a su hermano en todo lo que estuviera a su alcance para alcanzar los objetivos marcados.

Su etapa en la formación navarra se prolongó desde 1991 hasta 1997. Después pasó a Vitalicio Seguros, equipo en el que disputó sus dos últimas temporadas como profesional, en 1998 y 1999. En total, fueron nueve años en el pelotón y 11 participaciones en grandes vueltas, cinco de las cuales llegaron, además, cuando Miguel ya había dejado el ciclismo profesional.

Éste es un dato que sirve para poner en contexto aquellas críticas y que refleja que Prudencio seguía teniendo un sitio dentro del ciclismo profesional por su propio rendimiento. Una vez colgó la bicicleta como profesional, Prudencio abrió otras etapas en su vida, primero ligado al mundo empresarial y, durante un tiempo, también a la política, pero nunca terminó de alejarse del ciclismo.

Miguel no deja ganar a Prudencio Indurain

La relación entre los dos hermanos siempre fue mucho más allá de la de dos compañeros de equipo. Compartieron las victorias de Miguel, sacrificios y también muchos kilómetros sobre la bicicleta. Y aunque Prudencio, con el paso del tiempo, dejó claro que también tenía su propia historia que contar, el premio podría haber sido mayor de no ser... por su propio hermano.

Era algo que paso inadvertido, incluso, en aquella época y que ha desvelado no hace mucho el propio Prudencio Indurain. En 1996, el último año como profesional de su hermano, en la Vuelta al Alentejo, el menor de los hermanos Indurain estaba en disposición de ganar su primera gran carrera. Había logrado tres etapas, lideraba la clasificación por puntos y tenía en sus manos coronarse, por primera vez, como campeón.

El problema es que peleaba aquel triunfo con Miguel. Ante esto, su hermano mayor le prometió que se retiraría y le dejaría ganar, pero al final no lo hizo y se apuntó el triunfo en la general. ¨Miguel me dijo en la salida de la última etapa que se iba a retirar, pero cruzó la meta y me ganó", desveló Prudencio, quien no sabemos si se molestó entonces, pero entendió la excusa de su hermano Miguel. "Me dijo después en el podio que se le había olvidado¨, añade el de Villava, quien sabía de sobra que su el cinco veces campeón del Tour era, por naturaleza, despistado.

Pocas veces más tendrían la ocasión de rodar juntos, pues Miguel se retiró poco después y Prudencio aún siguió tres años más, pero la estrecha relación entre ellos sigue hoy día, cuando se juntan siempre que pueden.

Una paliza por despiste

Con tantas vivencias juntos han tenido anécdotas de todo tipo. Aunque sólo algunas han trascendido. Una tuvo como origen la presentacion del Tour de 1996. Un periodista le preguntó a Miguel si conocía el novedoso puerto de Larrau. El mayor de los hermanos Indurain le contestó con sorna: "¿Larrau?, preguntadle a Pruden".

El motivo no se supo hasta muchos años después. Y lo contó el propio Prudencio en Ziklo. Se refería a una salida que habían hecho ambos hermanos en 1991. Aunque tenían pensado hacer su recorrido habitual, a Miguel se le ocurrió desviarse por una zona que recordaba del Tour. El problema fue que Miguel rompió la rueda al principio, Prudencio le dio la suya y continuaron con una rueda que rozaba y frenaba.

Además de ir lentos, acabaron metiéndose en unos puertos que ninguno de los dos conocían y, cada vez más perdidos, acabaron llegando a Larrau. Hambrientos y con poca agua, cuando por fin lograron centrar el camino, les quedaban unos 100 km y Miguel tenía prisa porque había quedado con un periodista. Llevó a su hermano a más de 50 km/h para llegar a tiempo y cuando llegó -entonces no había móviles-, le dijo al periodista que esperaba que habían hecho casi 300 km. Fue algo menos, pero de ese día no se le olvidó Prudencio. De ahí la sorna de Miguel cuando le preguntaron varios años después por Larrau.

Miguel Indurain se pica con dos viejos y casi 'pierde'

Otro caso curioso que contó en Joanseguidor fue la vez que Miguel invitó a entrenar a Pruden a Benidorm y, durante su entrenamiento, vieron a dos personas mayores pedaleando delante con lo que parecían bicicletas de paseo.

Lo curioso es que la ventaja de estos dos no parecía disminuir y Miguel Indurain acabó picándose. Lejos de acercarse, los dos viejos se estaban alejando. Los dos hermanos acabaron haciendo relevos y, al final, los alcanzaron para darse cuenta de que las bicicletas de las dos personas que les precedían tenían un motor escondido.