La reflexión de Unai Simón, 29 años: "En mi pueblo tengo una cuadrilla de 25. Nunca han querido aprovecharse de que soy futbolista"
"No me gustaría recibir un trato diferente al resto por ser futbolista o un personaje público en general", resalta el arquero del Athletic Club y la Selección Española

Unai Simón, con España. Imago
Unai Simón, portero del Athletic Club y de la Selección Española campeona del mundo, mantiene intacta su relación con sus orígenes y amigos de toda la vida pese a haberse convertido en uno de los grandes nombres del fútbol español. El vasco es una de las grandes referencias de la portería de la Selección Española y uno de los futbolistas más reconocidos del Athletic Club. Sin embargo, cuando abandona Lezama, el fútbol deja de ocupar buena parte de su vida.
El guardameta alavés ha vuelto a explicar cómo intenta mantener los pies en el suelo pese a vivir una realidad muy diferente a la de buena parte de sus amigos de la infancia. "No me gusta que se me vincule al fútbol y no me gustaría recibir un trato diferente al resto por ser futbolista o un personaje público en general", explicó Unai Simón durante una entrevista con ABC, donde también dio detalles de cómo es su vida fuera de los focos y del fútbol. Un detalle lo explica todo: en Murgia sigue teniendo la misma cuadrilla de siempre; desde la infancia.
"En Murgia, mi pueblo, tengo una cuadrilla; somos 25 en el grupo de WhatsApp", cuenta Unai Simón. Una cuadrilla formada principalmente por amigos de su misma edad. "Somos todos de la generación del 97, hay un par del 98 y otros del 95, pero estamos todos ahí", apostilla el arquero internacional con España.
Unai Simón, uno más de Murgia
Para el portero, mantener ese vínculo es algo que considera fundamental. No solo por la amistad, sino porque le permite conservar una conexión con una vida completamente alejada de la presión y la exposición que implica ser futbolista profesional. “Seguir manteniendo esa relación y poder estar con ellos es algo que todos deberíamos mantener”, explica Unai Simón.
Sus amigos nunca le han pedido nada por ser futbolista
Una de las cosas que más destaca Unai Simón es que la relación con sus amigos de toda la vida es bastante sana. Algo que valora especialmente. Y es que ninguno de ellos ha intentado sacar provecho de su situación económica o de su condición de futbolista profesional: "Ellos han seguido haciendo sus vidas, nunca han querido aprovecharse de que eres futbolista diciendo: ‘cómprame esto, lo otro o ayúdame con un coche".
Es esa normalidad, precisamente, la que el guardameta parece proteger con especial cuidado. Sus amigos han continuado con sus estudios, sus trabajos y sus propias vidas mientras él se convertía en campeón de Europa y del mundo con la Selección Española. "Siempre han querido hacer sus vidas, nunca han necesitado mi ayuda para nada", añade.
Estas circunstancias hacen, también, que Unai Simón recuerde la distancia que existe entre la realidad de un futbolista de élite y la del resto de personas de su generación: "Ser consciente de su mundo es ver la realidad. Lo que nosotros vivimos aquí es un mundo de fantasía, de querer tenerlo todo a mano". Y es que es Unai Simón un futbolista anómalo; una figura que huye de los lujos y los privilegios que podrían concederle su condición de futbolista de élite.

Unai Simón: "Mientras que el coche arranque y me lleve a entrenar a Lezama, suficiente"
La filosofía de vida de Unai Simón se refleja en algo tan cotidiano como su coche. Mientras el fútbol de élite está acostumbrado a asociarse con vehículos de alta gama, el portero del Athletic presume precisamente de lo contrario: "Yo tengo un coche y hasta que el motor no diga basta, ahí voy a seguir. Es un Renault Vel Satis, llevo ocho años con él. Y si sigo con él ocho más, mejor".
Su definición de lo que necesita un coche no puede ser más sencilla: “Con que arranque y me lleve a entrenar a Lezama, suficiente”. Así es Unai Simón, quien respeta a quienes deciden vivir rodeados de lujos, aunque no lo comparte: "Respeto a la gente que tiene todos los extras, como digo yo; los que se compran coches grandes y todos los lujos. Respeto a todas esas personas porque cada uno hace lo que quiere".
Unai Simón lo tiene claro; prefiere mantenerse en un perfil mucho más bajo: "Intentas no ser una persona que derroche ni gaste en cosas innecesarias. Intentas vivir bien, pero manteniendo un perfil medio-bajo que, como futbolista, sé que es difícil".

Su entorno ayuda a Unai Simón a mantener los pies en el suelo
Su pareja también juega un papel protagónico en la forma de ser de Unai Simón. De hecho, él mismo la pone como ejemplo. Médica de profesión, tanto ella como sus amistades le permiten mantener contacto con una realidad completamente distinta a la del fútbol profesional: "Tener la experiencia de mis amigos, y también de mi novia, que es médica y veo cómo hace las guardias y lo explotadas que a veces parecen estar… Creo que vivir en ese mundo te hace valorar mucho más lo que tienes".
Facotres varios para mantener una vida alejada de los focos. Cuando le preguntan qué pondría en una hipotética tarjeta de visita, Unai Simón lo tiene claro: "Unai Simón, 29 años, nacido en Vitoria, vasco y deportista". Ni campeón del mundo. Ni portero del Athletic. Ni internacional con España.