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Real Betis-Sevilla FC: La tercera dosis de la vacuna (Previa y posibles onces)

07.11.2021 | 00:40
Real Betis-Sevilla FC: La tercera dosis de la vacuna (Previa y posibles onces)

A muchos, entre los que me cuento, no les hace ni pizca de gracia que al derbi sevillano, el partido de los partidos en la antigua Híspalis, lo hayan rebautizado como #ElGranDerbi. En este mundo moderno de hashtags, trending topics y likes, pero también de haters y trolls, la almohadilla ha recuperado un estatus que nunca tuvo en la lengua española. Hay que vender la marca LaLiga y sus derivados, entre ellos el duelo cainita por excelencia, que parecen haber descubierto ahora allende Despeñaperros. Ciento y pico llevamos ya. Pero bueno, la verdad es que nuestro derbi, el derbi, es grande. Ahí no se han equivocado. Aunque quizás a los béticos y sevillistas no nos hacen falta pronombres ni apellidos. Es nombrar el derbi y ya sabemos que es enorme, inabarcable, colosal.

La salsa de todos los platos. La esencia de una ciudad bipolar y dividida entre dos pasiones desbordadas. El choque de trenes hasta el mismísimo borde del infarto al menos dos veces cada curso. La sublimación de la rivalidad eterna y coloreada de verde y de rojo, de rojo y de verde. Los tonos prohibidos en el barrio del otro, que no en el otro barrio. Allí, en el tercer y cuarto anillos, se sigue jugando el derbi. El de toda la vida. El de siempre. Porque, gracias a Dios y a todos los santos, reencarnados en nuestros sanitarios, este 7-N recuperamos la normalidad en el Benito Villamarín. Que sí, que habrá que guardar cierta distancia y taparnos con mascarillas, pero qué es eso al lado de estos dos años de cochambre, de gradas vacías, de empleos perdidos, de vidas fulminadas.

Quién iba a decirnos aquel 15 de marzo de 2020 la que se nos venía encima. Más de tres meses encerrados a cal y canto, en Estado de Alarma sin guerra (aunque con un enemigo invisible y letal), y casi 20 ya sin poder disfrutar plenamente de algo tan español como los besos, los abrazos, las reuniones entre amigos. Han pasado casi dos años (se cumplirían el 10 de noviembre) sin un derbi con las gradas a reventar. Fue también en La Palmera, con 53.110 almas en los graderíos, y acabó con triunfo nervionense por 1-2. Precisamente, el fútbol de mentira volvería tras aquel 'impasse' horrible con un derbi en el Ramón Sánchez-Pizjuán (2-0), en el que todos comenzamos a escuchar las voces de los entrenadores, futbolistas y árbitros con extraña nitidez.

Los optimistas sacaron la punta a ese sucedáneo horrendo, a ese eco que helaba la sangre a cualquier amante del deporte. Por mí, sacrifico esos nuevos sonidos, imperceptibles toda la vida, por recuperar los cánticos, los aplausos, el campo retumbando, los silbidos... El fútbol de verdad regresa de una maldita vez al derbi sevillano y, entre todos, debemos honrarlo. Hay que estar a la altura de la ocasión. No me valen las capas caídas, que el Sevilla FC depende de sí mismo para plantarse en octavos de la Champions League. Basta con ganar a Wolfsburgo y Salzburgo, que tampoco son el Milan de Sacchi. Una mala tarde la tiene cualquiera, como los blanquirrojos contra el Lille, pero ni está todo perdido ni hay que dramatizar. Mucho menos en LaLiga, donde sólo tropezó en Granada y los nervionenses están despejando los debates sobre su juego con el rodillo de los resultados.

En cuanto a los verdiblancos, idem de idem. Que les pintaron la cara en el Wanda y el BayArena, de acuerdo. Dos cornadas seguidas, un doble jarro de agua fría y una reflexión necesaria durante el nuevo parón de selecciones que se avecina. Si hincan la rodilla en el derbi, se hablará de crisis, al menos durante dos semanas. Pero, si los heliopolitanos se levantan como tantas otras veces, todo quedará en un mal recuerdo. En Europa League, además, está en sus manos ser segundos, aunque el pase a octavos dependería de un 'play off' adicional y puñetero contra un tercero de la UCL. El camino hacia la Conference League, un título seguramente más factible, está garantizado, si bien nadie dice que el Leverkusen va a ganar todo lo que le queda, por lo que lo suyo es hacer un pleno contra Ferencváros y Celtic por si cae la breva. Con o sin Fekir, que hay plantilla de sobra.

Este derbi como los de antes, como los de siempre, es la tercera dosis que necesitamos en Sevilla para continuar adelante. La cura de todos los males, los actuales y los medio prescritos. Ganar al eterno rival daría la vida, hasta el punto de ser perdonados todos o casi todos los pecados cometidos. Por eso Pellegrini, con todo, y Lopetegui, sin Navas y En-Nesyri, se afanan en concienciar a los suyos de que el partido de los partidos es una gran medicina, deportiva y del alma. Un último esfuerzo antes de otro paréntesis Fifa que se le hará eterno al que pierda, cortísimo al vencedor y, seguramente, gris oscuro a ambos en caso de empate. No valen medias tintas en este tipo de encuentros.

En lo puramente futbolístico, el 'Ingeniero' ha puesto sobre la mesa todas sus cartas desde la víspera. No tiene ausencias reseñables, más allá de los tocados consabidos (Sabaly, de larga duración, más Camarasa y Paul) y dos descartes habituales (Joel y Rober). Por su parte, el de Asteasu argumenta que este domingo habrá una última sesión para guardarse la convocatoria hasta los mismos prolegómenos. En principio, ha descartado ya a NaVas (hasta 2022 ya) y En-Nesyri, por lo que tampoco hay demasiadas variantes. El chileno, amante de las rotaciones, irá esta vez más sobre seguro, al tiempo que su homólogo sevillista, menos dado a variar si no hay percances, más todavía.

En el Betis, lo normal es que permanezca bajo palos Rui Silva para dar el habitual descanso a Bravo antes y después de jugar con su selección. Le 'toca' entrar a Montoya, pero lo más lógico es que Bellerín siga en el lateral derecho, con Álex Moreno en el izquierdo. Pezzella y Edgar, que descansaron en Alemania, estarían por dentro. Guido Rodríguez, intocable en el eje de la medular, puede estar acompañado por Guardado, Canales o William Carvalho, en orden decreciente de posibilidades. El internacional luso ha bajado recientemente sus prestaciones, por lo que de la posición que ocupe el cántabro, llamado a ser titular otra vez, dependerá la configuración de los acompañantes de Fekir en la media punta, con Rodri y Juanmi aguardando su momento. Arriba, Willian José entrará por Borja Iglesias.

En el Sevilla, no habrá muchas sorpresas en la contención, con Montiel supliendo al lastimado Navas y Koundé, Diego Carlos y Acuña completando la escolta de Bono. Fernando será el ancla, mientras que los errores de Delaney contra el Lille deberían costarle el puesto en favor de Joan Jordán o Rakitic. Óliver Torres, el redescubrimiento de Lopetegui, remataría ese 'trivote', al tiempo que Suso y el renacido Ocampos serán los acompañantes arriba de Rafa Mir. Menos opciones se antojan para Munir y Lamela, seguramente a la espera de entrar luego de refresco, mientras que el Papu llegaría más justo para el once, pero tampoco habría que descartarlo.

ALINEACIONES PROBABLES.-

Real Betis: Rui Silva; Bellerín, Pezzella, Edgar, Álex Moreno; Guido Rodríguez, Guardado o Canales; Rodri, Fekir, Canales o Juanmi; y Willian José.

Sevilla FC: Bono; Montiel, Koundé, Diego Carlos, Acuña; Fernando, Joan Jordán o Rakitic, Óliver Torres; Suso, Ocampos y Rafa Mir.

Árbitro: Mateu Lahoz (valenciano).

Estadio: Benito Villamarín.

Hora y TV: 21:00 (M+LaLiga).

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