Fernando Alonso se seca en el GP de Brasil y Mercedes gana el título de constructores
El piloto de Aston Martin se divirtió adelantando al Ferrari de Hamilton. Carlos Sainz vio como en Williams no se arriesgaba cuando la lluvia hacía acto de presencia al final de carrera

El GP de Brasil tuvo lluvia en su tramo finalImago
Parecía que Fernando Alonso podría hacer divertirse a los aficionados españoles y del resto del mundo en el GP de Brasil. Tras la locura de clasificación de este pasado sábado, en la que por primera vez el Aston Martin se metió en la Q3. Fernando Alonso tuvo una mala salida desde la octava plaza de la parrilla y se vio relegado a la posición número 12.
Se esperaba que la lluvia ayudase a Fernando Alonso a demostrar una vez más que si tuviese un coche algo más decente que el Aston Martin, podría estar mucho más arriba en cada carrera. El líquido elemento solo apareció en el tramo final de las 71 vueltas, cuando ya era demasiado tarde, incluido para un Carlos Sainz que una vez más vio como Williams no arriesgaba ni un ápice con el juego de neumáticos. Lando Norris fue primero y aguantó todos los cambios de condiciones de la pista, seguido por Verstappen y Hadjar.
Fernando Alonso no pudo hacer magia en Brasil
piloto británico Lando Norris (McLaren) se reivindicó en el trazado brasileño de Interlagos, escenario del Gran Premio de Sao Paulo (Brasil), con su tercera victoria de la temporada y tras superar la cambiante meteorología del trazado, que acabó con lluvia. El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) fue segundo en el Gran Premio de Sao Paulo, se consolida en la lucha por el subcampeonato de la Fórmula 1, y cerró el podio su compañero el francés Isack Hadjar.
Fernando Alonso se quedó con un sabor agridulce al acabar duodécimo tras salir octavo y acariciar los puntos en algunas fases de carrera, mientras que el argentino Franco Colapinto acabó decimotercero. El mexicano Sergio Pérez finalizó decimoctavo y el madrileño Carlos Sainz, con problemas en su monoplaza, concluyó decimonoveno.
Antonelli, campeón y peleando por el liderato
Ya en la salida, el ya proclamado campeón Kimi Antonelli tomó la batuta para liderar la carrera ante el acoso del neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls) y la presión de Norris, si bien Hamilton sorprendió a propios y extraños superando once posiciones en el primer giro para colocarse noveno nada más empezar la batalla. Con el asfalto algo más seco de lo esperado, las escuderías agilizaban sus cábalas con la posibilidad de cambiar neumáticos antes de lo previsto. Mientras tanto, Verstappen siguió a lo suyo, adelantando a Hamilton y el tailandés Alexander Albon (Williams) en apenas dos vueltas para auparse a la séptima plaza.
Las batallas no dejaban de producirse en distintos puntos del trazado brasileño: Norris superaba a Lawson en el vuelta 7, mientras Russell se imponía al propio piloto neozelandés y a Hadjar para meterse provisionalmente en el cajón, al mismo tiempo que Leclerc se tomaba la revancha sobre un Hamilton que cedía posiciones. Incluso con Alonso, el cual le adelantaba por fuera en el décimo giro para ganarse la decimotercera posición.

La ironía se apoderaría de un Antonelli que, ya en el vuelta 20, pasó de registrar el mejor crono de carrera a sufrir un trompo que permitió a Norris a rebasarle. Para más inri, aquella salida de pista le tuvo que generar algún problema mecánico ya que Hadjar le pasaría en el giro siguiente.
En el ecuador de la carrera, la batalla se recrudecía en la zona ‘anónima’ de la parrilla, donde Alonso trataba de recuperar el terreno perdido tras el primer repostaje. De hecho, logró imponerse en su particular guerra con Albon en la vuelta 35 para acechar los puntos.
La lluvia aparece al final del GP de Brasil
La lluvia comenzó a asomarse en la vuelta 56. Y no era un nube suave ni mucho menos, sino una ‘chuva forte’ que volvía a dibujar un indescifrable zafarrancho final. Norris se mantenía en cabeza, con Verstappen segundo a 12 segundos de distancia y Hadjar sufriendo ahora la presión de Antonelli a falta de diez retornos sobre el trazado.
La carrera se dibujaba para intermedios. Checo Pérez y Alonso fueron los primeros en contemplar el cambio de ruedas en la vuelta 62, iniciando así el órdago tanto el mexicano como el español. Lo curioso es que Hamilton fue el último en tomar la decisión, sufriendo incluso un trompo antes de incorporarse en el pit-lane.