La Comisión Antiviolencia propone una multa al Alavés por el uso de bengalas en Mendizorroza
La Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte ha propuesto sancionar al Deportivo Alavés con una multa económica por el uso de varias bengalas por parte de la afición en el Estadio de Mendizorroza. La acción tuvo lugar partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en febrero ante la Real Sociedad

El Alavés, propuesto para sanción por AntiviolenciaIMAGO
El Deportivo Alavés podría enfrentarse a una sanción económica considerable después de que la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte haya propuesto una multa de 50.000 euros por un incidente ocurrido durante un partido de la Copa del Rey. Los hechos se remontan al encuentro de cuartos de final que enfrentó al conjunto babazorro con la Real Sociedad el pasado mes de febrero en el Estadio de Mendizorroza.
La propuesta de sanción se basa en el informe elaborado por el coordinador de seguridad del encuentro, en el que se detalla que durante el partido se encendieron varias bengalas en la grada local. El episodio se produjo mientras un grupo de aficionados desplegaba un gran tifo, lo que habría servido para ocultar momentáneamente el uso del material pirotécnico.
La prohibición del uso de bengalas
Según el informe remitido a la Comisión Antiviolencia, durante el transcurso del encuentro se desplegó una pancarta de aproximadamente doce metros de longitud. Bajo ese tifo se encendieron varias bengalas, lo que generó preocupación por el riesgo que podía suponer para la seguridad de los espectadores presentes en el estadio.

La presencia de este tipo de artefactos en las gradas es considerada especialmente peligrosa en eventos deportivos con gran concentración de público. Las bengalas generan altas temperaturas, humo denso y material inflamable, lo que puede provocar situaciones de riesgo si no se controlan de forma inmediata.
Además, cuando estos elementos se utilizan en medio de una multitud, la capacidad de reacción de los servicios de seguridad puede verse limitada, especialmente si el encendido se produce de forma repentina o bajo elementos visuales como pancartas o tifos que dificultan su detección.
La legislación española en materia de seguridad en eventos deportivos prohíbe de manera expresa la entrada y el uso de bengalas, petardos, explosivos o cualquier producto inflamable, fumígeno o corrosivo dentro de los estadios de fútbol.
Por este motivo, el control en los accesos a los estadios es uno de los puntos clave en los dispositivos de seguridad de cada partido. Los clubes organizadores tienen la obligación de impedir que este tipo de materiales entren en el recinto.

Responsabilidad del club organizador
En este caso, el Deportivo Alavés actuaba como organizador del partido disputado en Mendizorroza. Según la normativa vigente, el club local es responsable de garantizar que se cumplen las medidas de seguridad y de evitar que se introduzcan objetos prohibidos en el estadio.
La Comisión Antiviolencia considera que la aparición de bengalas durante el encuentro evidencia un posible fallo en los controles de acceso o en el sistema de vigilancia del recinto. Por ello ha propuesto una sanción económica de 50.000 euros contra el club vitoriano.

Un expediente todavía pendiente de resolución
La propuesta de sanción abre ahora una fase en la que las autoridades competentes revisarán toda la documentación relacionada con el incidente. Durante este proceso se analizarán los informes de seguridad y las posibles explicaciones que pueda presentar el club.
En función de esa evaluación, el expediente podría concluir con la confirmación de la multa, una modificación de la sanción o incluso el archivo del caso si se considera que las medidas de seguridad fueron adecuadas.
Mientras tanto, el episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de pirotecnia en los estadios españoles. Las autoridades deportivas insisten desde hace años en la necesidad de erradicar estas prácticas para garantizar que los partidos de fútbol se desarrollen en un entorno seguro para todos los aficionados.